En esta sección te invitamos a conocer las historias de aquellos altagracienses viviendo en diferentes partes del mundo. AGNoticias dialogó con Victoria quien con coraje y planificación, dejó su país para cumplir el sueño de vivir en Europa. Hoy, trabaja como jefa de obra en una constructora en España.
En AGNoticias la sección «Altagracienses por el Mundo» ya es un clásico de nuestro portal informativo. Un espacio dónde les acercamos los lectores historias de vecinos, amigos o familiares que dejaron su ciudad natal y que ahora están viviendo diferentes experiencias alrededor del mundo. En esta oportunidad, conocemos más a la altagraciense Victoria (Vico) Cortez.
Desde pequeña, Victoria soñaba con recorrer el mundo. Su espíritu inquieto y curioso por conocer otras culturas la acompañó durante toda su carrera de arquitectura. “Siempre estuvo en mí el deseo de viajar”, recordó.
Sin embargo, fue recién después de recibirse, y tras un intenso período de trabajo en su profesión, cuando sintió que había llegado el momento. “Estaba un poco quemada a nivel profesional y necesitaba nuevos aires”, confesó.
La pandemia había frenado sus planes de emigrar, pero apenas las condiciones lo permitieron, armó las valijas. Primero se instaló en Italia durante casi seis meses, donde vivió y trabajó mientras realizaba los trámites de ciudadanía.
Luego, junto a su pareja, se estableció definitivamente en Valencia, España, donde hoy trabaja como jefa de obra en una constructora.


Un nuevo desafío profesional en Europa
Victoria se recibió en 2018 en la Universidad Nacional de Córdoba, y no oculta su orgullo por ello. “Estoy sumamente orgullosa de haberme formado ahí”, afirmó.
Durante sus años en Alta Gracia y alrededores, trabajó tanto en relación de dependencia como de forma autónoma, incluso en sociedad con su pareja. La transición laboral en Europa, sin embargo, no fue inmediata.
«Había ejercido en Alta Gracia y alrededores. Y desde hace casi dos años me desempeño como Jefa de Obra en una constructora en España».


¿Cómo es la realidad de conseguir trabajo y vivienda en el extranjero?
Emigrar en busca de nuevas oportunidades lleva tiempo. La incertidumbre de no saber si se podrá conseguir trabajo y vivir con una mínima seguridad pesa a la hora de tomar la decisión.
En relación al empleo, comentó “Conseguir trabajo en Italia fue relativamente fácil porque al principio buscábamos de cualquier cosa”. Pero insertarse en el mercado español como arquitecta fue otro cantar. “La primera experiencia profesional cuesta, pero también se consigue”, aseguró, tras haber atravesado varios procesos de selección largos.




Por otro lado, aunque Victoria valora muchas cosas de su nueva vida, reconoce que uno de los mayores desafíos fue encontrar un lugar para vivir. “En España ha sido de las cosas más complicadas”, sostuvo.
La escasez de viviendas en las grandes ciudades, sumada a requisitos exigentes y alquileres en constante aumento, le exigieron paciencia y resiliencia.
Entre palabras nuevas, sabores distintos y un calor que abruma
Hablar el mismo idioma parece una ventaja al mudarse al extranjero, pero para la joven fue solo un punto de partida. “El idioma es una barrera menos”, admitió, pero enseguida aclara que eso no significa que todo sea sencillo.
“¡Ojo! Es el mismo idioma, pero a su vez es muy diferente”, declaró, y agregó que es en el trabajo donde más se siente la distancia: “Todo el vocabulario cambia, y tenés que aprender un montón de nuevas formas y modos de decir las cosas”. Lo que creía familiar, se volvió aprendizaje diario.


La comida es otro terreno donde la similitud se mezcla con lo desconocido. “Se parece, pero no es”, resumió. Hay platos que recuerdan sabores de casa, pero las costumbres varían mucho según la región.
“Depende de dónde estés en España, es lo que se come. No hay una sola manera de alimentarse”. La diversidad gastronómica es amplia, pero también exige una adaptación del paladar.
Asimismo, en Valencia, encontró un clima que describe como “hermoso”, con gran parte del año soleado y templado. Pero no todo es ideal: “El verano… ese calor es un calor que nunca sentí en mi vida. Súper agobiante”, expresó, entre risas, aunque con sinceridad. El sol, tan celebrado, puede convertirse en un desafío.




En cuanto al trato con la gente, Victoria reconoció que la mayoría de las personas han sido “amables y cálidas”. No obstante, hay matices: “No dejás de ser una persona diferente en el fondo”. Y aunque predomina la buena disposición hacia los argentinos, también hay quienes la han tratado con cierta distancia. “Siempre hay personas que te hacen sentir que venís de otro lugar”.
Orgullo cordobés y mirada hacia adelante: experiencias personales y consejos
Al preguntarle si hubo alguna experiencia que la haya marcado particularmente como altagraciense, no dudó: «Me ha marcado en particular ser cordobesa, o al menos así lo siento yo», señaló con convicción. Para ella, esa identidad no pasa desapercibida: «Donde sea que vayamos, nos identifica el resto de la gente».
La experiencia de vivir lejos también la ha llevado a valorar cosas que antes quizá pasaban desapercibidas. «Se valora también la naturaleza que tenemos cerca de casa», dijo, evocando con cierta nostalgia el paisaje que la vio crecer.




A quienes sueñan con emigrar, les lanza un mensaje claro: que se animen. “La experiencia vale la pena”, afirmó. Pero también advierte que no todo es tan ideal como a veces se muestra.
“Que no se crea todo lo que la gente cuenta como color de rosas», indicó, y añadió que mudarse a otro país implica enfrentar desafíos que uno quizás nunca se imaginó. «Hay que venir preparado para enfrentar cosas, tanto lindas como no tan lindas».
Con serenidad, Victoria resume lo que para ella es una de las claves de este tipo de decisiones: la planificación. “El consejo es que cuanto más se planifique o piense, menos van a ser las cosas que te desestabilicen o para las que no estés preparado”. Porque aunque salir de la zona de confort implica cierto vértigo, mencionó convencida: “Vale la pena”.








