El emblemático espacio cultural inició su ciclo lectivo con cerca de 150 propuestas y 76 profesores. Además de las dos décadas del Galpón, el Grupo Confluencia festeja sus 30 años de trayectoria con eventos especiales a partir de abril. De los históricos trueques a contar con cinco salas de primer nivel.
El icónico «Galpón» abrió sus puertas para dar inicio a una nueva y vibrante temporada de talleres. Con una grilla que no para de crecer, el espacio se ha consolidado como un refugio tanto para artistas locales como para vecinos que buscan alternativas accesibles para su desarrollo personal.
En diálogo con AGNoticias, Mario Siandro, referente histórico del lugar, detalló el impresionante volumen de propuestas que albergan este año. Según explicó, el ciclo comenzó «a full», impulsado por un plantel de 76 profesores que dictan cerca de 150 actividades diferentes. La oferta es sumamente variada e incluye desde música, arte y disciplinas aéreas, hasta yoga, clubes de lectura y taekwondo.
En este marco, Mario hizo hincapié en la vital importancia económica y social que cumple el Galpón en la actualidad. Explicó que, en el contexto de la difícil situación general, el espacio representa una gran fuente de trabajo para muchos docentes.
Como la Municipalidad no les cobra por el uso de las instalaciones, los profesores pueden desarrollar sus clases de manera accesible y asegurarse un sustento diario.
El 2026 no es un año más para este rincón altagraciense. El edificio celebra dos décadas desde que comenzó a ser habitado como un espacio netamente cultural. A esta celebración se le suma el 30° aniversario del Grupo Confluencia, la semilla fundamental de este proyecto que dio sus primeros pasos ligados al folklore allá por 1996.
Sobre los festejos, el referente adelantó que la intención es mantener viva la celebración a lo largo de todo el calendario. «Estamos con una serie de actividades desde los dos eventos, los 20 del Galpón y los 30 de Confluencia, para celebrar todo el año, mes a mes. Así que en abril ya vamos a tener novedades«, aseguró Mario.
De los trueques y las «ratas espectadoras» a la gran remodelación
Haciendo un poco de memoria, Mario recordó los rústicos inicios del edificio, que originalmente servía para guardar piedras de las canteras y, a principios de la década de los 2000, fue el epicentro local de los famosos clubes de trueque.
El camino hasta convertirse en el complejo actual estuvo lleno de coloridas anécdotas. Al rememorar los primeros encuentros culturales llamados «El Danzarte», el entrevistado compartió una divertida historia sobre los espectadores más inusuales que tenían en aquel galpón lleno de agujeros:
«Por las vigas pasaban algunas ratas que eran estables del salón. Creo que les gustaba hasta bailar. Pasaban por los tirantes, se paraban un ratito a mirar y seguían«.
Hoy, esa imagen pintoresca quedó definitivamente en el pasado. Tras la importante remodelación realizada en el año 2019, el espacio dio un salto de calidad y en la actualidad cuenta con cinco salas especializadas: una dedicada exclusivamente al arte y cuatro a la danza y las actividades aéreas.
«Ha pasado mucha agua, y justamente en ese tiempo pasaba mucha agua porque se inundaba», bromeó Mario en el cierre de la entrevista, reafirmando que, a pesar de todo lo logrado, el objetivo principal de la comunidad del Galpón es seguir mejorando este pilar de la cultura de Alta Gracia.




