El pasado sábado 17 de enero, el espíritu solidario se hizo presente gracias a la iniciativa por el Día de Reyes de un matrimonio local y la agrupación «La Scaloneta Voluntad Solidaria». Una tarde de juegos, ropa y regalos para los niños del sector.
Este fin de semana, barrio Parque San Juan fue escenario de una jornada emotiva impulsada por la empatía y las ganas de ayudar. Aunque la fecha oficial del Día de Reyes ya había pasado en el calendario, la solidaridad demostró no tener horarios ni fechas de vencimiento cuando se trata de sacar una sonrisa a los más chicos.
El evento tuvo lugar este sábado 17 de enero. Fue organizado por Vanessa Merlo y Maximiliano Salgado, un matrimonio vecino del barrio, en conjunto con la agrupación «La Scaloneta Voluntad Solidaria». El objetivo fue claro: brindar a las familias del sector un espacio de contención y alegría, donde los niños pudieran llevarse un regalo y compartir una merienda diferente.
«No hay fecha de cuándo empieza o cuándo termina cuando hay ganas de hacer cosas para los niños«, destacaron desde la organización durante la jornada. Bajo esta premisa, se desplegó una mesa llena de opciones para la comunidad.
Una tarde de sorpresas y donaciones
La actividad contó con un importante despliegue de donaciones. Los vecinos pudieron acceder a un ropero solidario con prendas para todas las edades. Además de disfrutar de golosinas, tutucas y chicitos para pasar la tarde. Sin embargo, el plato fuerte para los pequeños fue la entrega de juguetes, logrando que cada niño se llevara un presente a casa.
Vanessa Merlo, una de las anfitrionas, comentó sobre el trabajo en equipo: «Estamos ayudando con el tema de la ropa, y junto con la Scaloneta juntamos chicitos, juguetes y varias cositas para que todos los vecinos puedan venir».
Por su parte, Maximiliano Salgado remarcó la importancia de la autogestión y el esfuerzo colectivo: «Tomamos la iniciativa para que los chicos pasen un día diferente y se lleven un regalito. No es mucho, es lo que hemos podido lograr juntar, pero queremos brindar algo».
El evento cerró con un balance más que positivo, demostrando que, como bien señalaron sus organizadores, «un granito de arena para los chicos suma un montón». Una vez más, los vecinos de demostraron que la unión y el trabajo voluntario son motores fundamentales para el bienestar de los barrios de nuestra ciudad.




