Alta Gracia 2027: los nombres que comienzan a posicionarse para la intendencia, las internas, posibles alianzas y el nuevo escenario político local.
Transitando el tercer trimestre del año y con la mirada puesta en 2027, comienza a tomar forma la carrera política por la intendencia de Alta Gracia.
La próxima elección tendrá, al menos, dos características que la harán diferente. Después de más de 12 años, no habrá —en principio— un Torres como candidato a intendente de la ciudad. Además, el Concejo Deliberante sumará bancas, lo que abre un escenario con mayor representación y, eventualmente, la posibilidad de una cuarta fuerza con presencia en el recinto.
Con la salida de Marcos Torres en febrero de este año y la posta entregada a Jorge De Nápoli, la competencia por la candidatura comenzó temprano dentro del oficialismo.
El peronismo y una sucesión abierta
Entre las filas del oficialismo, uno de los nombres que manifestó su interés en sentarse en el sillón de Lepri es el actual subsecretario de Prevención y Vinculación Ciudadana, Agustín Saieg.
Con un perfil más controlado y de bajo perfil político, también comenzó a asomar Mariano Agazzi, actual secretario de Gobierno, Salud y Desarrollo de Alta Gracia.
Sin embargo, Jorge De Nápoli, actual viceintendente y a cargo del Ejecutivo municipal, aparece como uno de los nombres naturales dentro del oficialismo y, por su posición institucional, será inevitablemente parte de la discusión.
Otro dirigente que manifestó su intención de competir dentro del peronismo es Pablo Ortiz, actual presidente de Cormecor. Su eventual candidatura también dependerá de algunas cuestiones que deberá resolver antes de definir si finalmente se embarca en una carrera electoral.
En el mismo espacio, la encargada de Defensa del Consumidor, Analía Subirá, también hizo pública en distintos medios su intención de postularse.
A este escenario se suma Facundo Torres, un nombre que conserva peso dentro del peronismo local y que podría volver a aparecer en una eventual discusión por la sucesión. El exintendente y actual funcionario provincial ya fue mencionado como una alternativa para 2027, aunque por ahora no existe una confirmación formal de una candidatura.
También comienza a aparecer en las conversaciones Duilio Silva, actual concejal de Hacemos Unidos por Córdoba y presidente provisorio del Concejo Deliberante de Alta Gracia. Su llegada a la conducción del Legislativo, tras la asunción de Jorge De Nápoli al frente del Ejecutivo, le dio además una mayor exposición institucional en el escenario político local. Por ahora, su eventual candidatura se encuentra en una etapa preliminar, pero su nombre forma parte de ese abanico cada vez más amplio de dirigentes que miran hacia 2027.
Y hay un nombre que podría volver a aparecer en la escena política local: Walter Saieg.
El histórico dirigente peronista podría volver a ordenar sus fichas y hacer su tradicional aparición para sacudir el avispero, incomodar a algunos y, eventualmente, acomodar a otros.
En un escenario donde el partido parece abierto y sin una candidatura definida de antemano, distintos dirigentes y sectores que se consideran afines al proyecto oficialista aprovecharon la oportunidad para mostrar sus aspiraciones.
La gran incógnita será cómo se ordenará finalmente el peronismo y si todos estos nombres llegarán a competir por dentro o si, como suele suceder en las construcciones electorales, algunos terminarán formando parte de acuerdos y espacios comunes.
El radicalismo y sus propias internas
Del lado del radicalismo, los nombres también comienzan a circular.
Leandro Morer, a quien durante años se lo identificó como un candidato recurrente, declaró en reiteradas oportunidades que ya no quiere ser candidato a intendente, sino directamente ser el intendente de Alta Gracia.
Pero no es el único dirigente que mira hacia 2027.
Los concejales Martín Barrionuevo y Lucía Allende también estarían definiendo cómo posicionarse de cara a la próxima elección. En el caso de Allende, incluso podría existir una mirada que exceda la discusión municipal y contemple alguna alternativa en el ámbito provincial.
La UCR tendrá además una discusión puertas adentro que puede ser determinante: las diferencias entre generaciones de dirigentes y las distintas miradas sobre el futuro del partido.
El desafío para el radicalismo no será solamente definir un candidato, sino también determinar qué espacio político quiere construir para 2027 y cómo resolverá sus propias diferencias internas.
PRO, La Libertad Avanza y el Frente Cívico
El PRO, que actualmente tiene como principales referentes en Alta Gracia a Ricardo González e Ignacio Sala, todavía no parece haber movido sus fichas de manera concreta.
Sin embargo, con el calendario electoral avanzando, deberá definir si competirá con una propuesta propia o si buscará algún tipo de alianza con el radicalismo, La Libertad Avanza o el Frente Cívico.
Precisamente, estos espacios también deberán resolver sus propios nombres y estrategias para la ciudad.
Dentro de La Libertad Avanza aparecen dos dirigentes que podrían ser parte de la discusión: Darío Cuffa, actual titular de ANSES, y Duilio Cabanilla, al frente de PAMI.
Mientras tanto, Andrea Mondino aparece como una de las referentes del Frente Cívico en Alta Gracia. Su espacio podría acercarse a una eventual construcción junto a La Libertad Avanza, aunque el escenario todavía está abierto y dependerá de cómo se ordenen las distintas fuerzas.
La posibilidad de un armado común entre estos sectores podría modificar el mapa electoral de la ciudad y será, sin dudas, uno de los movimientos a seguir durante los próximos meses.
Una alternativa por fuera de los partidos tradicionales
En paralelo, otra figura comenzó a cobrar relevancia en la política local: Elvio Altamirano, de Raíz y Futuro.
Se trata de un espacio vecinal que plantea una mirada diferente sobre la ciudad, con propuestas vinculadas al impulso de cooperativas, el desarrollo de la economía circular y la necesidad de renovar las caras de la política local.
Con una identidad vinculada también a los pueblos originarios, Altamirano busca instalarse en la discusión por la intendencia y representar una alternativa por fuera de las estructuras políticas tradicionales.
Su aparición suma otro componente a un escenario que, a diferencia de elecciones anteriores, podría presentar una mayor cantidad de espacios en competencia.
Una carrera que recién comienza
La pregunta que surge frente a este panorama es quiénes, entre todos estos nombres, realmente pueden aspirar a convertirse en intendente de Alta Gracia en 2027.
Porque una cosa es tener la voluntad de competir y otra muy diferente es contar con las condiciones políticas, electorales y territoriales necesarias para sostener una candidatura hasta el final.
El escenario todavía está en construcción. Hay dirigentes que ya hicieron públicas sus aspiraciones, otros que esperan el momento adecuado y algunos que podrían terminar formando parte de acuerdos que hoy resulta difícil anticipar.
La salida de Marcos Torres abrió una nueva etapa en la política local y, por primera vez en muchos años, el escenario no parece tener un apellido que aparezca de manera indiscutida como continuidad.
Falta todavía mucho para 2027. Habrá internas, acuerdos, rupturas, nuevos nombres y, seguramente, más de una sorpresa.
Por ahora, la carrera ya comenzó.
Y la gran incógnita no es cuántos quieren llegar al sillón de Lepri, sino quiénes estarán realmente en condiciones de disputar esa carrera cuando llegue el momento de votar.




