Valen comenzó a estudiar barbería a los 12 años y con el tiempo convirtió esa curiosidad en un oficio. Hoy cursa el tercer año del Comercial, juega al rugby en el AGR y trabaja para reunir dinero y poder armar su propio espacio de barbería en su casa.
En Barrio Sur, Valen combina distintas actividades que forman parte de su día a día: estudia, juega al rugby y trabaja como barbero. Su historia comenzó cuando tenía 12 años y empezó a interesarse por el oficio después de observar cómo le cortaban el pelo.
“Cuando me cortaba el pelo, veía cómo hacían y me interesó ser barbero”, contó Valen en diálogo con AGNoticias.
A esa edad comenzó a estudiar barbería y, después de recibirse, empezó a practicar con familiares y conocidos. De a poco fue sumando experiencia y clientes, mientras también retomaba otra de sus pasiones: el rugby. Actualmente cursa tercer año en el Comercial y juega en el AGR. Según contó, había comenzado a practicar rugby a los ocho años, luego dejó durante un tiempo y posteriormente volvió a la actividad.
Su objetivo con la barbería es claro: armar su propio espacio en su casa y contar con mejores herramientas para trabajar. Para eso, decidió seguir cortando el pelo y juntar dinero para poder comprar las máquinas y los elementos que necesita. “Me gusta tener mi plata, comprarme lo que yo quiera y no tener que estar pidiendo”, explicó.
Una herramienta para el futuro
Su mamá, Etel, contó que la decisión de que Valen se acercara a un oficio surgió cuando tenía 12 años, en un momento en el que no estaba haciendo deporte.
“Dijimos, bueno, quizás está bueno que hagas algo, y estaría muy bueno que sea algún oficio que el día de mañana te pueda llegar a servir”, relató. Después de comenzar a estudiar, Valen empezó a cortarles el pelo a sus primos y a los hijos de amigas de su mamá. Así fue adquiriendo práctica y descubriendo que realmente disfrutaba de la actividad.
Con el tiempo, la barbería también se convirtió para él en una manera de afrontar algunos de los gastos vinculados al rugby. Etel explicó que el deporte implica traslados y gastos durante los fines de semana, y que Valen encontró en su oficio una forma de colaborar con sus propios gastos.
“Él mismo se da cuenta que es un deporte muy caro y dice: ‘Ma, mirá, ya corté el pelo acá, corté el pelo allá, yo ya tengo para el tercer tiempo, yo ya tengo para viajar a tal lado’”, contó. Ahora, además de mejorar sus herramientas, quiere acondicionar un espacio propio dentro de su casa para continuar con la barbería.
Estudiar, trabajar y aprender otros oficios
La historia de Valen también generó comentarios en redes sociales, algunos cuestionando que un chico de su edad trabajara. Frente a eso, Etel remarcó que su intención es que el oficio sea una herramienta complementaria a su formación y que se desarrolle de manera cuidada.
“Es un chico que estudia, es responsable, me ayuda en la casa, me ayuda con su hermano más chiquito”, señaló.
Además, contó que ya conversaron sobre la posibilidad de que Valen aprenda otros oficios, como electricidad, entendiendo que adquirir diferentes conocimientos puede servirle para el futuro. “Siempre veo que no está de más aprender a hacer cosas”, sostuvo.
En su caso, la barbería ya dejó de ser solamente una curiosidad. Valen quiere seguir creciendo, mejorar sus herramientas y algún día dedicarse al oficio. Mientras tanto, continúa repartiendo su tiempo entre el colegio, el rugby y las tijeras, con un objetivo concreto: construir de a poco su propio camino.
Quienes quieran colaborar con Valen pueden hacerlo contratando alguno de los trabajos que ofrece, entre ellos limpieza, mandados, cortar el pasto, pintura y ayuda en eventos. También se puede aportar directamente para que pueda cubrir los costos vinculados al rugby y comprar los elementos que necesita para seguir armando su barbería. Para contactarlo, está disponible el teléfono 3547 313451, por WhatsApp o llamadas.




