En una noche cargada de polémicas, Deportivo Norte y Unión Florida empataron 1 a 1. Nicolás Pavón marcó para el merengue.
Hubo de todo anoche en cancha de Deportivo Norte. Por empezar, fue un partido altamente disputado, con dos equipos que no mezquinaron esfuerzos. Y con un local que mereció haberse llevado al vestuario los tres puntos en juego. Pero…
Aparecen los «pero» en el análisis. Y no fueron menores los motivos por los cuales el Depo no terminó victorioso. El orden de prioridades lo pondrán aquellos que como nosotros estuvieron o vieron el partido. Pero todos ellos fueron factores determinantes para que la historia no terminara como debió haber finalizado.
Norte fue víctima de un muy mal arbitraje de Nicolás Córdoba, que -según parece- utiliza una particular interpretación de las reglas de juego. Y de acuerdo a lo visto anoche, el capítulo referido a la «ley de ventaja» pareciera que no la aprobó en el curso. Por otra parte, cuando un árbitro, para hacerse respetar, se vale del «tarjetazo fácil» por sobre el reglamento en sí, no habla muy bien que digamos de su labor en cancha. Y si además, las tarjetas son todas para un mismo color de camiseta, ni hablemos…
¿Fue determinante Córdoba en el resultado final?. Si. Defintivamente si. ¿Fue el único motivo por el cual Deportivo Norte no consiguió la victoria que mereció?. No. Porque una cosa no quita la otra, y el Depo falló en la dos áreas cuando pudo resolver el partido.
Falló en el arco rival cuando Rodríguez malogró una chance desde los doce pasos y falló en su portería cuando su arquero le entregó servido el gol a un rival luego de una pelota que parecía sencilla y que no supo resolver. Y cuando un equipo se equivoca en ambos arcos, se hace todo muy cuesta arriba.
Mereció más el Depo. Por méritos debió irse con la victoria bajo el brazo. Sus propios errores y un arbitraje para el olvido que terminó sacando de las casillas a todos se lo impidieron.




