EXCLUSIVO AGNOTICIAS. María, la madre de Loan, brindó uno de los testimonios más impactantes del juicio oral por la desaparición del niño en Corrientes. Entre llantos, interrupciones y gritos dirigidos a los acusados, pidió saber dónde está su hijo y apuntó contra movimientos sospechosos previos al hecho.
La audiencia judicial por la desaparición de Loan atravesó uno de sus momentos más dramáticos hasta la fecha. El Escuadrón 48 de Gendarmería en la provincia de Corrientes, recinto acondicionado temporalmente como tribunal, fue el escenario de la desgarradora declaración de María, madre del menor. La comparecencia debió interrumpirse con varios cuartos intermedios producto del llanto y el quiebre emocional de la testigo.
El clima de máxima tensión se desató cuando la madre se dirigió directamente a los imputados Carlos Pérez y Laudelina Peña. Prácticamente a los gritos y envuelta en lágrimas, les exigió que dijeran la verdad y revelaran el paradero de su hijo. Ante esta desesperada interpelación, Pérez salió al cruce y respondió de la misma manera, levantando la voz para negar rotundamente cualquier tipo de vinculación con la desaparición.
El impacto de la escena en la sala fue total: varias personas presentes, incluyendo integrantes de las agrupaciones conocidas como las «madres corajudas» y «madres guerreras», se descompensaron por el complicado estado anímico general, debieron recibir asistencia y fueron retiradas del tribunal.
El sorpresivo cambio de vida de Laudelina
Más allá del dolor, la declaración de María aportó elementos descriptivos sobre el entorno familiar que captaron la atención de las partes. La madre detalló un repentino e injustificado ascenso en el estilo de vida de Laudelina durante las semanas previas a la desaparición de Loan.
Según el relato de la testigo, Laudelina pasó de «no tener qué comer» a exhibir una cartera nueva que antes no podía costear, y a portar dos teléfonos celulares de alta gama. María precisó que uno de los dispositivos pertenecía a la compañía Claro y el otro a Personal, y que al ser consultada en su momento por esta inusual situación, Laudelina habría justificado que uno de ellos era utilizado para comunicarse con su madre.
La visión de la defensa técnica
Tras la convulsionada audiencia, el Dr. Hanson, abogado defensor de la pareja conformada por Mónica Millapi y Daniel Ramírez, ofreció su perspectiva profesional sobre el desarrollo de la jornada y fue sumamente crítico con el accionar de la querella.
«Lamentamos en el último momento que la propia querella haya hostigado a su asistida y motivó los cuartos intermedios que ustedes presenciaron», señaló el letrado en referencia a las reiteradas interrupciones.
Asimismo, el abogado hizo una distinción técnica sobre el peso de los testimonios familiares en la causa judicial:
«María, la mamá, no es testigo presencial, el que estaba presente ese día es José, su papá, y es el que más por ahí aportó para el tribunal datos concretos sobre los hechos».
Retiro de la sala y suspensión de preguntas
En otro tramo de la jornada, llamó la atención que Laudelina se retirara del recinto sin terminar de escuchar la declaración de María. Sobre este punto, el Dr. Hanson explicó que la imputada adujo cuestiones de salud y ejerció su derecho a retirarse a una sala contigua.
Debido a que las instalaciones de Gendarmería no cuentan con el equipamiento necesario para transmitir la audiencia a otros recintos, y valorando el delicado estado anímico en el que se encontraba la madre de Loan, el Dr. González —abogado de la querella— decidió retirar las preguntas que tenía preparadas. De esta manera, el trámite de la audiencia con esa testigo no continuó, salvaguardando las garantías procesales de todas las partes involucradas.
CORRESPONSAL: ENRIQUE ORTIZ DE ALEM NEWS




