AG Noticias
Yo Opino

Yo Opino. Hoy: «¿Hasta cuándo vamos a crear grieta?»

Yo Opino. Hoy: "¿Hasta cuándo vamos a crear grieta?"
Por Juan Carlos Gamero

Inauguramos, abrimos por primera vez esta columna de opinión donde -si lo permiten los amigos lectores- quien escribe opinará y redactará en primera persona. Una columna a modo de editorial planteándonos cada semana problemáticas que hacen a nuestra ciudad y nuestro Departamento.

Con la mente y los oídos abiertos para escuchar críticas, aplausos y silbidos, me decido a comenzar esta columna semanal de opinión con la convicción que uno no está en el periodismo ni para hacer amigos ni ganar enemigos. Uno ve, analiza y opina. A veces podremos estar de acuerdo. Otras, en disenso. Pero en definitiva, de eso se trata, de expresar lo que uno piensa, y fundamentar las opiniones.

¿Hasta cuándo va a haber grieta? Eso me (les) planteo desde el título mismo de esta columna de hoy. Grieta en política, grieta en economía, grieta en cuanto al rol del Estado, grieta… siempre grieta.

Pero como si eso fuera poco, ahora en Alta Gracia aparece una nueva e inesperada grieta. Hace unos meses, un anuncio del intendente Torres llenó el alma de muchos: una escuela secundaria de Alta Gracia tendría edificio propio. ¡Aleluya! Bienvenida la noticia, con la falta que hace colegios en condiciones.

Pues bien, se anunció, se avanzó con el proyecto, se planificaron las obras… Pero… Apareció la grieta donde nadie la esperaba. Una grieta que hoy separa y enfrenta no sólo a vecinos con funcionarios, sino también a vecinos con vecinos. ¿Será que en este país no podemos estar sin sentir que una grieta nos separa? ¿Será que agarramos una pala para cavarla aún cuando no hace falta que nadie perfore la tierra separando opiniones?

¿O será que por ahí nos estemos equivocando a la hora de plantear las diferencias? La grieta pasa por otro lado, amigos. La grieta hay que plantearla entre los poderosos y los que nada tienen. Entre los que mandan y los mandados, como diría Serrat. Ahí es donde hay grieta y debe trabajarse para eliminarla. No entre iguales que tienen una misma realidad.

El municipio dio sus fundamentos de por qué construir la escuela en el predio (hoy espacio verde de uso público) junto al Centro Vecinal de barrio Liniers favorecería la concreción del proyecto. Algunos vecinos del barrio se oponen férreamente a que el Estado ocupe dicho espacio para una escuela, argumentando cuestiones -entre otras- ambientales. Otros vecinos, hablan de la necesidad de que se establezca allí, teniendo en cuenta la demanda educativa.

¿Vecinos contra vecinos?. Es como que esto hace que por momentos se pierda de vista el tema central: en la ciudad hacen falta escuelas, y escuelas en condiciones.

La maldita grieta (iba a escribir «puta grieta», pero consideré que iba a quedar mal) vuelve a entorpecer todo. O al menos a retrasar las intenciones. Es hora que todas las partes dejen de maquillar intenciones, se sienten en una mesa a hablar de frente, sin medias tintas y dejar de lado posiciones por momentos hasta caprichosas hasta llegar a un acuerdo. Y cuando digo todas las partes, digo TODAS. Por el bien de la educación, que en definitiva es el más preciado patrimonio social.

Ah! y definir mejor qué batallas hay que librar, sin dejar que el árbol tape el bosque. Como vecinos nos merecemos procederes maduros de todos los actores, incluyéndonos. Gente, en lugar de abrir o profundizar grietas que hacen perder de vista lo principal, tratemos de construir. Como decía un viejo técnico de fútbol al ver que sus jugadores veían pasar la pelota sin poder agarrarla. «Muchachos… ¡hagamos algo!»

nakasone