En esta sección te invitamos a conocer las historias de aquellos altagracienses viviendo en diferentes partes del mundo. AGNoticias dialogó con Fefo quien, apasionado por el deporte y la informática, dejó Argentina hace 10 años para perseguir su sueño. Hoy, forma parte del equipo tecnológico de Trek Bicycles en Estados Unidos, una de las empresas líderes en la industria del ciclismo.
En AGNoticias la sección «Altagracienses por el Mundo» ya es un clásico de nuestro portal informativo. Un espacio dónde les acercamos los lectores historias de vecinos, amigos o familiares que dejaron su ciudad natal y que ahora están viviendo diferentes experiencias alrededor del mundo. En esta oportunidad, conocemos más al altagraciense Federico Fefo Astrada.
Para algunos, emigrar es una necesidad; para otros, una búsqueda. En el caso de Fefo, la decisión de dejar Alta Gracia estuvo marcada por sus pasiones: los deportes extremos y la tecnología.
«Siempre me gustaron mucho los deportes extremos y la tecnología», confesó. Sin embargo, cada vez que intentaba profundizar en alguno de estos ámbitos, se encontraba con obstáculos que limitaban su desarrollo en el país. La escasez de posibilidades y las dificultades para progresar terminaron por sembrar en él la inquietud de buscar nuevos horizontes.
Un viaje de mochilero por Estados Unidos le dio la clave. Durante esos meses, observó cómo el esfuerzo encontraba un eco tangible en el progreso personal y profesional. «Me di cuenta de que acá las posibilidades eran más abundantes para quienes pusieran el esfuerzo necesario. Esa idea de poder tener un retorno palpable en relación directa al esfuerzo que uno mete me llamó mucho la atención».


Así fue como decidió dar el salto definitivo y buscar en el extranjero el espacio donde sus pasiones pudieran convertirse en un verdadero motor de crecimiento.
Actualmente lleva casi 10 años en Estados Unidos, pero su recorrido dentro del país ha estado marcado por una constante búsqueda de identidad y propósito.
Sus primeros cinco años los pasó en Fort Lauderdale, Florida, una ciudad que recibe a muchos latinos que buscan un nuevo comienzo. A pesar de la familiaridad del idioma y la comunidad, hubo aspectos de la cultura local que no terminaron de encajar con su forma de ver la vida.
Fue entonces cuando decidió dar un nuevo giro y trasladarse a Madison, Wisconsin, donde lleva poco más de cuatro años. “Es un lugar totalmente distinto a Florida por donde lo mires, pero que se alinea más con mis pasiones y metas en la vida”. En este nuevo entorno, encontró un espacio más acorde con su visión de futuro y su deseo de crecimiento personal y profesional.


Ciclismo y tecnología: cuando el trabajo y la pasión se encuentran
Desde siempre, la tecnología y el deporte han sido pilares fundamentales en la vida de Fefo. Su carrera profesional en Estados Unidos le ha permitido combinar ambos mundos, logrando un equilibrio entre trabajo y pasión.
“A lo largo de estos años tuve la fortuna de haber trabajado para Apple y Trek Bicycles, dos de los exponentes más grandes en sus respectivos rubros”, contó con orgullo. Hoy en día, ha logrado fusionar sus intereses y se desempeña en el departamento de informática de Trek Bicycles. “Dos pájaros de un tiro”, dijo entre risas, destacando cómo su labor actual le permite mantenerse conectado con la industria del ciclismo y la tecnología al mismo tiempo.
Más allá de su trabajo tradicional, también desarrolla proyectos independientes que le permiten explorar otras facetas de sus habilidades.


En el ámbito deportivo, ofrece coaching de técnicas avanzadas de ciclismo y realiza shows con su bicicleta, una actividad que ya llevaba a cabo en Alta Gracia antes de emigrar.
En el área tecnológica, se dedica a la producción multimedia, especializándose en la creación de videos con drones FPV, una disciplina que combina precisión, creatividad y destreza técnica.
¿Cómo es la realidad de conseguir trabajo y vivienda en el extranjero?
Emigrar en busca de nuevas oportunidades lleva tiempo. La incertidumbre de no saber si se podrá conseguir trabajo y vivir con una mínima seguridad pesa a la hora de tomar la decisión.
En relación a esto, Fefo señaló que no es tan fácil como muchos creen y que muchas veces la estabilidad depende de múltiples factores. “El tema del laburo y la vivienda depende mucho de la situación en que cada uno venga”, advirtió. Incluso con todos los papeles en regla, establecerse en otro país puede ser un desafío.


Además comentó un riesgo frecuente al que se enfrentan muchos inmigrantes: la facilidad de acceso al crédito. “Si algo parece fácil, hay que tomarlo con cuidado, porque acá es muy fácil caer en la trampa del crédito y terminar con deudas hasta las orejas”.
Pese a ello, reconoció que el mercado laboral estadounidense ofrece múltiples alternativas. “Siempre hay lugares contratando en cualquier rubro que te imagines”, afirmó. Hasta incluso en posiciones iniciales, es posible alcanzar un nivel de estabilidad y comodidad.
Al margen de las posibilidades, destacó un aspecto fundamental del sistema laboral: “Acá el esfuerzo trae su recompensa. Aún así arrancando desde abajo, si sos dedicado y hacés un buen trabajo, es fácil avanzar y crecer en la carrera profesional”.


Por otro lado, resaltó las posibilidades para quienes desean emprender. En su experiencia, la clave no está tanto en la innovación, sino en la calidad del servicio. “La idea no es tanto innovar, porque ya hay productos y servicios para lo que se te ocurra, sino ofrecer algo más completo y de mejor calidad que los demás”. Y cerró con un mensaje alentador: “Aplica lo mismo del esfuerzo, si le ponés ganas, sale para adelante”.
“Poder ahorrar sin la amenaza de la inflación es una tranquilidad enorme”: cómo es la vida de un argentino en Estados Unidos
Una de las cosas que más valora el altagraciense de vivir en Estados Unidos es la seguridad en distintos aspectos de la vida cotidiana. «Me gusta mucho la seguridad acá», declaró, enfatizando la tranquilidad de poder caminar solo por la calle en plena noche sin preocupaciones.
Sin embargo, aclaró que esto depende de la zona, ya que “hay lugares y lugares”. Asimismo, remarcó la estabilidad económica, algo que le ha permitido proyectar su futuro sin la incertidumbre de la inflación. “Poder ahorrar y planear proyectos sabiendo que no te come la inflación o la devaluación es una tranquilidad enorme”.


En cuanto a la vida en Estados Unidos, su experiencia ha sido positiva, especialmente por el trato recibido como inmigrante. “Tengo la suerte de haber estado siempre rodeado de gente muy abierta y comprensiva. Hay ciertos rincones de este país donde la gente puede ser muy cerrada y mas que nada con los inmigrantes, pero también hay lugares donde la diversidad de la población genera un ambiente amigable y variado».
Otro de los aspectos que más disfruta es la diversidad cultural que encontró en ciertas comunidades. “Me encanta comparar mis experiencias como argentino con las de otros inmigrantes o con los propios estadounidenses”, haciendo énfasis en cómo estas interacciones han enriquecido su perspectiva.
En términos de adaptación, el idioma, la comida, el clima y las costumbres no fueron un desafío para él. “La verdad, lo incorporé casi inmediatamente”. Su afinidad con la cultura estadounidense lo llevó a integrarse con facilidad. “Siempre me gustó mucho la cultura de este país, así que me vine dispuesto a absorber y adaptarme lo mejor que pueda”.


Experiencias personales y consejos para aquellos que están pensando en vivir en otro país
Vivir en el exterior no solo implica adaptarse a nuevas costumbres, idiomas o climas, sino también descubrir qué aspectos de la identidad propia se vuelven más fuertes y valiosos. Fefo sostuvo que la lección más grande que aplica muy seguido viviendo en Estados Unidos es el carisma de ser altagraciense o argentino.
En este país, donde percibe que las personas suelen ser más cerradas y reservadas al principio, esa calidez que trae de origen se convierte en una ventaja. «Me resulta muy fácil tener interacciones positivas con la gente, hay veces que noto que el estadounidense es un poco mas cerrado y no te extiende mucha buena onda sin haber entrado en confianza primero».




Frente a eso, eligió mantener su manera de ser: “Yo siempre encaro las interacciones con la gente con una calidez y personalidad muy argentina, y siempre me trae muy buenos resultados”. Esa actitud abierta y amable le ha permitido construir vínculos sólidos en su entorno y abrirse puertas en diferentes ámbitos. “La gente siempre me recuerda o me busca para acercarme propuestas, porque saben que voy a ir con buena onda”.
Lejos de su tierra, descubrió que aquello que lo marcó como altagraciense —la cercanía, la simpatía, el trato cálido— no solo lo diferencia, sino que lo acompaña como una herramienta poderosa para crecer y conectar con los demás.
Por otra parte, el altagraciense alentó a quienes desean emigrar con un mensaje claro y directo: «Primero que nada darle para adelante, el mundo esta lleno de diversidad en cultura, paisajes, costumbres, personas, entre otros. Exponerse a todas estas distintas perspectivas te ayuda a formarte como una persona mucho más comprensiva y preparada para perseverar en cualquier situación».




No obstante agregó que no se trata solo de salir del país por unos días. Para él, una verdadera experiencia transformadora requiere tiempo. “En una o dos semanas es fácil turistear y ver las cosas lindas de algún lugar”.
Por eso, recomendó que, de ser posible, se apueste a un viaje más largo, de uno o dos meses, que permita entender el ritmo real de vida en otro país. “Vas a lograr comprender mejor el día a día de las personas, cómo se manejan ciertas cosas, las costumbres y demás».
Pensando en quienes evalúan mudarse al extranjero, señaló que una experiencia de mediano o largo plazo es mucho más valiosa que una visita turística. “Si la idea es eventualmente irse a vivir a algún lado, es más útil conocer lo cotidiano que quedarse solo con lo superficial”. Su mensaje es claro: hay que animarse, salir a descubrir el mundo, y hacerlo con los ojos bien abiertos y el corazón dispuesto a aprender.




¿Volver a Argentina?
Toda persona que emprende un viaje para irse a vivir a otro país lejano y ajeno, lleva consigo en su memoria los recuerdos de los seres queridos que dejó atrás. Aunque se ha adaptado bien a su vida en este país, Fefo aseguró que hay algo que extraña profundamente de Argentina: la calidez de las relaciones. “Acá la gente es muy amable y buena onda, pero es muy difícil formar una amistad realmente significativa”.
Para él, las costumbres diarias marcan la diferencia. “Eso de salir a tomar un mate a la plaza con los amigos acá no se hace mucho”, mencionó. En cambio, las reuniones suelen ser más estructuradas.
“Se sale a comer a algún restaurante con los amigos, y después de la cena cada uno para su casa”, expresó. Esa informalidad y espontaneidad propias de la cultura argentina es lo que más añora en su día a día.




En cuanto a un regreso a nuestro país, no descarta por completo la posibilidad, si bien admitió que, por ahora, es una opción poco probable. “Uno nunca sabe lo que nos depara el futuro, así que no diría que nunca volvería a vivir en Argentina, pero por ahora las posibilidades son bastante bajas”.
Lo que sí tiene claro es que le encanta visitar su país natal, pero no es tan fácil como quisiera. “Lamentablemente se complica, es un viaje muy largo y costoso, así que solo tuve la oportunidad de visitar dos veces en los 10 años que llevo acá”. Pese a las dificultades, su deseo es poder regresar con más frecuencia: “La idea siempre es poder ir más seguido”, manifestó con nostalgia.
Mientras tanto, sigue construyendo su vida en el exterior, con la certeza de que su conexión con Argentina sigue intacta, aunque sea a la distancia.








