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Deportivo Norte dejó sin invicto a Villa Azalais

Deportivo Norte dejó sin invicto a Villa Azalais

El resultado final nada cambió para la tabla, Villa Azalais será el finalista y merecido lo tiene. Pero ello no quita la alegría de todo un estadio por una victoria tan agónica como merecida.

¿Mereció ganar Deportivo Norte? Si. ¿Fue penal la última jugada del partido? No. Dicho esto, avancemos en la crónica.

El 3 a 2 final y el festejo de todos en el Gigante de las Vías resumió la alegría contenida durante muchas fechas. Fue sacarse una espina que estaba clavada desde aquella noche en territorio albirrojo cuando una pésima actuación arbitral lo dejó sin nada. Pero vamos al partido.

Anoche, el partido tuvo de todo. Desde un recibimiento espectacular por parte de la La Banda del Depo (que no dejó nunca de alentar), pasando por gran marco de público, el viento, la tierra, la polémica; cinco goles y el estallido final tras la victoria.

Primer acto

Merengues y albirrojos jugaron un chato primer tiempo. El local ensayó la tenencia del balón, pero no le salió casi nada. La Villa eligió esperar en el fondo y ser vertical y profundo en sus salidas. Güizzo fue exigido un par de veces, mientras que el arquero de la visita fue casi un espectador más. Para colmo, comenzó el vendaval de viento y tierra que desnaturalizó aquella primera mitad.

El cero a cero con que cerraron los primeros 45 minutos, habló por sí mismo.

Segundo acto

La segunda mitad dejó ver lo mejor y -definitivamente- lo más emocionante del encuentro. Deportivo Norte mostró su mejor cara aún contra el viento y sin que le sobraran las ideas. Villa Azalais pegó primero a los 3 minutos por una gran definición de su goleador Duveaux.

La reacción del merengue fue inmediata. Norte inclinó la cancha contra el aquero Quevedo y batalló para quebrar la férrea defensiva de la Villa, cuyo técnico eligió aguantar el partido y salir con contras rápidas. Poco a poco, el Depo lo fue encerrando, hasta que el empate al fin se hizo presente.

Apenas pasada la media hora, y de arremetida, Ezequiel Ceballos puso justicia en el marcador. A partir de allí, fue Norte el que eligió seguir buscando la victoria. Para Azalais, el empate seguía viéndose como negocio. Creció Verón y se reposicionó Rudulfo, a quien la defensa visitante nunca pudo controlar. Tuvo su premio cuando a los 42, entre Marcos López y Fernando Aguirres concretaron en red tras un tiro libre de Verón que rebotó en la barrera.

Fue recién entonces cuando Villa Azalais decidió salir de su propio territorio y buscar a Güizzo., Un centro al área fue interceptado por una mano merengue. No intencional, pero claramente penal que Carbonel convirtió en empate.

Tercer acto

Como en toda obra dramática, el final suele ser lo mejor. Herido por el empate (que era demasiado premio para el planteo conservador de la visita), Deportivo Norte salió decidido a hacer lo que pudiera por quedarse con los tres puntos. Una guapeada de Verón terminó con falta al borde mismo del área, y de allí nació el final de esta película.

El árbitro primero cobró tiro libre, pero a instancias del asistente uno, cambió su decisión y dio penal que Tommy Güizzo, con enorme personalidad convirtió en la definitiva victoria del Depo.

Epílogo

Volvemos a una de las frases iniciales del comentario, pero cambiando los términos. ¿Fue penal la última jugada del partido? No. La falta fue afuera del área. Por centímetros, pero fue afuera. ¿Mereció ganar el Depo? Si. Porque fue el de los dos que buscó la victoria mientras su rival eligió abroquelarse y aguantar.

A Villa Azalais nadie podrá quitarle el calificativo de ser el mejor equipo de la temporada. Eso no se discute. Deportivo Norte se quedó con lo que fue a buscar: el invicto albirrojo. Y esa medalla, aunque no defina una tabla, también debe hacerse valer.

Deportivo Norte ganó porque hizo los méritos suficientes y porque un fallo arbitral, sobre el final del partido le permitió definirlo desde los doce pasos. Villa Azalais, que más de una vez en el año terminó festejando en tiempo adicionado, y luego arbitrajes cuestionados, esta vez bebió de su propia medicina. A partir de un error arbitral, se quedó sin partido y sin invicto. El fútbol a veces te da y a veces te quita. Esta vez los dados no favorecieron a la Villa. Tan simple como el fútbol mismo.