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¿Vos cómo lo ves?

¿Vos cómo lo ves?. Hoy: » El amor en la pareja… Se necesitan dos para bailar el tango

¿Vos cómo lo ves?. Hoy: " El amor en la pareja… Se necesitan dos para bailar el tango
Lic. Patricia Orofino (*) Psicopedagoda Psicoterapeuta Familiar Mat. 5108-76

Pensé en este título porque siento que tiene cierta analogía con este baile.

Aprendí a bailarlo en Buenos Aires cuando vivía allí y vivencié que tanto el tango como cuando se inicia una relación, se trata de dos personas que se encuentran impulsadas por el deseo y la pasión de bailar; y tratar de acoplarse siguiendo el ritmo natural de los compases que marca la música.

Como en el baile, en la pareja no hay seguramente total coincidencia; no van a encajar con la perfección de un rompecabezas. Habrá tropiezos… ensayo y error, pero así es la forma de aprender. Y está bien que así sea, porque esta manera hace que ambos se movilicen y comiencen a descubrirse.

El tango tiene sus códigos que se siguen a rajatabla en las milongas; en la pareja, también existen los códigos pero en ésta, tienen que establecerse de común acuerdo y así se logra la armonía con la que cada uno decida acoplarse al otro.

¿El amor se aprende?

El amor se aprende y se enseña. ¿De qué manera?

Amando, dando. Se aprende recibiendo de parte de las personas significativas de nuestra vida esa dedicación amorosa que nos hace sentir valiosos e importantes. De tal manera que de adultos, esa persona construya vínculos más saludables que aquellas que lo han aprendido de la mano de la violencia o el sufrimiento.

Al iniciar un vínculo amoroso tiene que existir la atracción y el deseo por el otro; el erotismo y las ganas de estar y compartir con esa persona.

Queremos encontrarnos con un otro que nos complemente y nos acompañe con sus más y sus menos. Mostrarnos como realmente somos y dejar que el otro sea él mismo, en donde esté presente el respeto y la igualdad. “Soy como vos…ni mejor ni peor”

Es saludable saber que nadie tiene el poder de hacernos infelices ni felices. Ese poder está en uno mismo.

En el amor sano nos entregamos al otro con todo lo que soy, con todas mis luces y mis sombras y ahí ambos decidiremos si es factible esa relación.

Si alguno de los dos falla, habrá que seguir trabajando ese vínculo, porque la verdad es que el amor no es absolutamente poderoso y que solo con el sentimiento no siempre se arreglan las desavenencias

Tiene que haber mucho trabajo de comprensión y acuerdos. Nunca llegar al extremo de conformarse con la manera en que sucede el conflicto dejándolo pasar y decir, por ejemplo… “bueno él o ella es así…es su manera  de ser”. La comunicación es básica; expresar al otro lo que se siente, lo que desea… tiene que ser un ida y vuelta; si no, se cae en un monólogo insustancial.

Ejemplo

Raúl a la esposa: “¿Ya recogiste mi ropa de la tintorería?”

Silvia enojada dice: “Y yo que soy, ¿tu mucama?”

Rául irónico responde: “En absoluto, si fueras mi mucama, por lo menos sabrías lavar»

Si este diálogo continuara, observaríamos que las respuestas de ambos irían a una escalada cada vez más violenta de insultos, desatándose así, una inevitable pelea.

Una muestra de un mejor manejo de la comunicación podría ser que Raúl expresara su sentimiento de que Silvia no se preocupa por él, en lugar de ser irónico.

Las críticas y el desdén son actitudes que indican que uno de la pareja hizo un juicio descalificante respecto de la otra persona, la cual lo recibe en forma defensiva dispuesta a atacar.

Por supuesto que en una pareja hay momentos de intensas peleas y discusiones… hasta ahí cuestión natural. En el caso de Raúl y Silvia, resulta cada vez más difícil recuperarse de la excitación fisiológica cuando se llega a un extremo de agresiones; esto hace que las peleas no puedan mantenerse en un rango normal.

La Media Naranja

Este concepto seguramente proviene del decir popular.

Es común escuchar que el secreto del amor exitoso consiste en encontrar la media naranja. Esto alude al encuentro de dos personas con idénticas coincidencias, idénticos sueños y proyectos. Suena más a mantener un diálogo con uno mismo… como verse en el espejo. ¡Y esto es opuesto al amor!

Se desconoce que el amor es un acto por el cual nos entregamos al otro, enriqueciéndonos mutuamente con nuestras diferencias. Por lo tanto, el amor consiste en salir de nosotros mismos para ese encuentro con alguien que justamente, no soy yo.

Es más como el amor narcisista. Hay una carencia de motivación, de aburrimiento, que puede llevar a futuras insatisfacciones.

¿Solo se ama una vez?

Muchas veces sentimos que la persona que amamos será nuestro último destino amoroso. Pero la capacidad de amar no se agota en una sola persona.

Si por alguna razón se rompe el vínculo, el otro no se lleva mi amor ni mi capacidad de amar en el futuro. El hecho de que podamos volver a amar en distintas oportunidades de nuestra vida, nos muestra la condición vital del amor y nos trae la esperanza de volver a sentirlo. Lo contrario ocurre cuando no se ha podido superar la separación que pudo haber sido traumática, inhibiendo las ganas  y el permiso para nuevos encuentros.

A veces, una persona se siente feliz en su segunda o tercera relación afirmando que encontró el verdadero amor; esto no significa que las anteriores hayan sido erróneas.

Es más sano sentir que cada una fue verdadera.

Sin embargo hay parejas que duran toda la vida, no sin pasar por sinsabores que obviamente supieron enfrentar exitosamente.

Tal vez el secreto sea decirse: “te estoy amando”. Así, en gerundio; refiriéndonos a que el amor se va construyendo día a día con una apertura al diálogo y con la intención de…

 “que yo evite tu dolor y tú evites el mío”.

La oración de la terapia gestáltica según Fritz Pearls es:

“Yo hago lo mío y tú haces lo tuyo, no estoy en este mundo para llenar tus expectativas

Y no estás en este mundo para llenar las mías.

Tú eres tú y yo soy yo, y si por casualidad nos encontramos, es hermoso.

Si no, no hay nada que hacer.

Queridos lectores que tengan una feliz semana.

Hasta el próximo domingo!!

(*) Para comunicarse con la Lic. Patricia Orofino, pueden hacerlo llamando al 3547 508887 o bien enviando mail a [email protected]

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