Desde hace casi un año, el comedor del ministerio evangélico “Llamas de Fuego” brinda cada martes y viernes por la noche unas 70 porciones de comida caliente a familias de distintos barrios de la ciudad. La iniciativa se sostiene gracias al esfuerzo de la congregación, aportes del municipio y la solidaridad de los vecinos.
A casi un año de su inicio, el comedor comunitario del ministerio evangélico “Llamas de Fuego” continúa encendiendo la solidaridad en barrio Don Bosco. Bajo la coordinación del pastor Germán Ramos y el compromiso de los y las integrantes de la iglesia, este espacio brinda cada martes y viernes por la noche cerca de 70 porciones de comida caliente para personas de distintas edades y barrios de Alta Gracia.
La iniciativa, que comenzó con el impulso de la congregación, hoy se sostiene gracias a una combinación de donaciones del área de Desarrollo Social municipal, ventas solidarias y aportes del propio grupo.
Sin embargo, la demanda crece y los recursos no siempre alcanzan. Por eso, desde el ministerio lanzaron un llamado solidario a la comunidad para colaborar con fideos, puré de tomate, alitas o carne molida, productos esenciales para preparar las viandas.
“El que quiera colaborar puede escribirnos y nos comunicamos. Si no tienen cómo traer la donación, nosotros podemos retirarla. Todo suma. Dios los bendiga”, expresaron, agradeciendo cada gesto de apoyo.
Las entregas se realizan los martes a las 21:00 horas en Rivadavia 1064, donde los voluntarios reparten las viandas con dedicación y empatía.
El ministerio “Llamas de Fuego” se ha convertido en un verdadero ejemplo de fe, compromiso y amor al prójimo: un recordatorio de que la solidaridad, cuando se comparte, multiplica la esperanza.







