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La historia de Celeste: la docente aventurera que emigró a España para conocer el mundo

La historia de Celeste: la docente aventurera que emigró a España para conocer el mundo

En esta sección te invitamos a conocer las historias de aquellos altagracienses viviendo en diferentes partes del mundo. AGNoticias dialogó con Celeste, docente de nivel inicial y profesora de educación especial, quien reside en Almería, España. La joven compartió cómo es su vida en el viejo continente, donde reside desde hace dos años, mientras espera la homologación de sus títulos para poder ejercer allí la profesión que tanto le apasiona.

En AGNoticias la sección «Altagracienses por el Mundo» ya es un clásico de nuestro portal informativo. Un espacio dónde les acercamos los lectores historias de vecinos, amigos o familiares que dejaron su ciudad natal y que ahora están viviendo diferentes experiencias alrededor del mundo. En esta oportunidad, conocemos más a la altagraciense Celeste Santamaria.

Celeste emigró a España en 2022 junto a su pareja. Su principal motivación para emprender este camino fue el deseo de viajar, conocer diferentes lugares y culturas, acompañado por un fuerte impulso de progresar económicamente.

“Elegimos Almería porque tengo familia que vive aquí desde hace muchos años y fueron un gran apoyo para comenzar desde cero. Actualmente seguimos en Almería, nos gusta mucho el lugar, el clima, y además hemos formado un hermoso grupo de amigos argentinos –todos en la misma situación–, quienes son un sostén emocional estando tan lejos de casa”.

A pesar de haberse establecido en Almería, Celeste explicó que les gustaría seguir viajando y conociendo otros lugares cuando se presente la oportunidad. Sin embargo, mencionó que, junto a su pareja, están viviendo el momento y que nunca tuvieron la intención de instalarse de forma definitiva en el extranjero.

Una docente en España: “Lo que más extraño de mi vida en Argentina, es mi trabajo”

La joven es una profesional de gran vocación. En Argentina, obtuvo los títulos de maestra de nivel inicial y de profesora de educación especial. Antes de emigrar, trabajó durante cinco años como docente en un jardín de infantes en Alta Gracia.

Es por eso que sus títulos son una valiosa herramienta que Celeste atesora. Actualmente, ambos diplomas están en proceso de homologación para poder ejercer en el área educativa en España.

“Si hay algo que realmente extraño de mi vida en Argentina, es mi trabajo. La experiencia de llegar al jardín y compartir el día con 20 pequeños que te abrazan, ríen, cantan, lloran y aprenden contigo no tiene precio”.

¿Cómo es la realidad de conseguir trabajo y vivienda en el extranjero?

Emigrar en busca de nuevas oportunidades lleva tiempo. La incertidumbre de no saber si se podrá conseguir trabajo y vivir con una mínima seguridad pesa a la hora de tomar la decisión.

Al respecto, comentó que conseguir vivienda depende de la situación de cada persona. “En nuestro caso, nos tomó casi tres meses encontrar un departamento, y tuvimos la suerte de contar con el apoyo de mi familia, que nos recibió hasta que logramos establecernos”.

En cuanto al trabajo, la altagraciense aclaró que, para quienes tienen los papeles en regla y están dispuestos a trabajar en casi cualquier área, siempre hay opciones. Según su experiencia, la hostelería es la alternativa más común al emigrar. Hay bastante oferta en ese rubro, aunque las condiciones son variables y, muchas veces, los empleadores abusan de la situación de necesidad.

Empecé en un restaurante, trabajando muchísimas horas y casi sin tiempo libre. Estuve allí casi dos años. Ahora trabajo en un bar más pequeño, con mejores condiciones y más tiempo libre, mientras espero la homologación de mis títulos”.

Además, Celeste remarcó que todo es cuestión de adaptarse y progresar en la medida de lo posible. “No es cierto que al llegar a otro país todo sea sencillo, ni que uno se haga rico trabajando unos meses. Todo cuesta, y bastante”.

El día a día en Almería, considerada la ciudad de España más feiz para vivir

Según un artículo reciente en El Mundo, la calidad de vida, el clima excepcional y el entorno natural contribuyen a hacer de Almería un lugar único y lleno de alegría.

Hablando sobre su presente en este lugar, Celeste reconoció que lo que más disfruta es la tranquilidad del lugar. “Nunca me han atraído las ciudades grandes para vivir, y Almería me recuerda a Alta Gracia en ese sentido. Amo la diversidad de playas que ofrece y, sobre todo, la seguridad de poder salir sola y sin miedo”.

Uno de los grandes desafíos que enfrentan los migrantes es adaptarse a la gastronomía. Sobre esto, la docente contó que la comida en Almería es deliciosa y variada. Además, por su cercanía al mar, ha aprendido a disfrutar del pescado y los mariscos, que antes no eran habituales en su dieta diaria. En cuanto al clima, expresó que extraña mucho las lluvias, ya que allí apenas llueve.

“No me resultó difícil adaptarme a la vida en España. El trato de ellos hacia mi, siempre ha sido muy respetuoso y ameno”.

Por último aclaró que los españoles suelen reconocer la situación que atraviesa Argentina y, por ello, buscan integrar a los argentinos que emigran. “Algunos me han comentado que hacernos sentir parte de su sociedad es una forma de agradecimiento por la hospitalidad que recibieron sus familiares cuando emigraron a Argentina, entre ellos mis abuelos”.

Lecciones y experiencias de adaptación en un nuevo país

Acerca las experiencias y lecciones que le dejó el emigrar, para Celeste ha sido aprender a buscarse la vida como sea para salir adelante lejos de casa. “Aquí en España se escucha mucho la frase ‘búscate la vida’ para referirse a cualquier situación en la que nadie puede o quiere ayudarte. Emigrar es un poco eso».

Por otro lado, la altagraciense mencionó que una de las tantas cosas que aprecia de sus raíces es la capacidad de ahorro de los argentinos. “Tristemente, estamos tan acostumbrados a vivir con lo justo que no necesitamos grandes cosas, y esa forma de vida, al menos a mí, me ayuda a ahorrar acá”.

Al principio, esta diferencia entre ambos países le resultó sorprendente. “Veía que algunos compañeros de trabajo ya no tenían dinero a mitad de mes. Luego entendí que no tienen el hábito del ahorro, ya que la mayoría gasta en bares o cosas materiales”.

Finalmente, también notó que, al menos en su entorno, las personas no tienen la misma cultura de viajar y explorar. Incluso, muchos nunca han salido de España, no porque no puedan, sino porque no lo consideran parte de sus planes.

Consejos para aquellos que están pensando en vivir en otro país

Al pedirle un consejo para quienes tienen la intención de emprender esta aventura, la respuesta de la joven fue casi inmediata: salgan de su zona de confort e intenten.

“Mi recomendación es que, si estás decidido a dejar tu zona de confort y enfrentar la montaña rusa de emociones que genera emigrar, lo hagas. Siempre estás a tiempo de volver a casa, donde te recibirán con los brazos abiertos, y podrás sentirte orgulloso de haberlo intentado”.

¿Volver a Argentina?

Toda persona que emprende un viaje para irse a vivir a otro país lejano y ajeno, lleva consigo en su memoria los recuerdos de los seres queridos que dejó atrás. La docente, a pesar de su excelente presente, siente un inmenso cariño por Argentina, y extraña mucho de su país natal.

«Los domingos en familia, los mates y las cervezas con amigos, mi salita del jardín, los tallarines de mi mamá, los paseos por las sierras… Podría nombrar mil cosas más”.

Sin embargo, ante la pregunta de si planea volver en algún momento, la joven aseguró que siempre piensa en regresar a Alta Gracia, ya que no se imagina una vida lejos de su familia y de sus amigos. “A pesar de las ventajas de vivir en el exterior y de saber que Argentina atraviesa un momento difícil en lo económico y social, seguimos apostando e invirtiendo para regresar algún día.”

La realidad es que Celeste y su pareja hoy no volverían porque aún quedan muchos sueños y metas por cumplir allí, en Almería, esa ciudad tranquila que tanto les ha brindado. “Aunque sabemos que estamos sacrificando momentos importantes lejos de casa, también estamos escribiendo nuestra propia historia, viviendo esta aventura y soñando en grande, para no arrepentirnos de nada cuando seamos viejos.”

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