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Crónicas al Voleo

Los payasos de la tele

Los payasos de la tele
Por Germán Tinti (especial para Crónicas al Voleo)

Los que merodeamos las seis décadas de vida tenemos la vívida imagen de ese hombre supuestamente serio. De levita y corbata anchísima, seguido por dos tipos con unas remeras que le llegaban hasta las pantorrillas y borceguíes desproporcionados, uno con boina y el otro con bombín.

Tan solo dos años estuvieron estos payasos de origen español y largo recorrido por América Latina en la televisión argentina. El «Show de Gaby, Fofó y Miliki» se emitió entre 1970 y 1972 por la señal de Canal 13 de Buenos Aires. Dos años bastaron para quedar en el corazón de miles de niños que los vieron en directo y muchos más que los seguían (seguíamos) por la tele. Y aún podemos verlos en repeticiones o en plataformas como Youtube.

Estirpe de circo

Los hermanos Gabriel, Alfonso y Emilio Aragón provenían de una familia con auténtico pedigrí circense cuyos orígenes se remontan al siglo XIX. El padre de este trío, Emilio Aragón Fourneaux, junto a sus dos hermanos (tradición familiar, se ve), José María y Teodoro, dieron vida al trío cómico «Pompoff, Thedy y Emig».

Además, sus primos José Aragón Hipkins, (hijo de José María) y Emilio Aragón (hijo de Teodoro) conformaron el dúo «Nabucodonosorcito y Zampabollos». A su vez, todos ellos eran nietos de Gabriel Aragón Gómez, conocido en sus tiempos como «El Gran Pepino».

Como Gaby, Fofó y Miliki, el trío comenzó sus actuaciones en Madrid en 1939, cuando eran apenas unos adolescentes, como parte del elenco del Circo Price, instalado en la Plaza del Rey en el barrio de Chueca. Pero solamente cinco años después emigraron a América. El férreo control que la censura franquista había desplegado había tornado asfixiante el clima en el mundo del espectáculo y de los medios.

Sin embargo es sabido que el Generalísimo era fanático del trío. A punto tal que según Alfonso Aragón Sac, hijo de Fofó y que con el tiempo se convertiría en Fofito, cuando Franco se enteró de un incendio que se produjo en los estudios de TVE, sólo atinó a preguntar: «¿Le pasó algo a Fofó?». Un dulce Francisco

Los años cubanos

Fue Cuba su primer destino en el nuevo continente. Y cuando en la isla hicieron las primeras incursiones en la televisión de la mano del empresario Goar Mestre, propietario de la cadena CMQ Television Network, tuvieron la posibilidad de llegar a cientos de hogares en Cuba y, de a poco, en toda América Latina.

Desde entonces sus rostros y sus sketchs comenzaron a hacerse conocidos en México, Argentina, Venezuela, Puerto Rico y Estados Unidos. Todo venía de maravilla para los hermanos Aragón, hasta que los barbudos llegaron a La Habana.

Al igual que otros exitosos artistas que se habían instalado en Cuba, como el argentino Pepe Biondi (https://www.altagracianoticias.com/secuestrando-a-biondi/) decidieron buscar nuevos rumbos cuando las fuerzas castritas se hicieron cargo del país. Cuenta la leyenda que cuando los Aragón partieron, dejaron una fortuna que quedó en manos de la revolución.

Años después, Gaby afirmó, en una entrevista: «Es cierto, perdimos dinero, pero no tanto como dicen. De todos modos, nos recuperamos con creces. Hace mucho tiempo que somos ricos. No solo cobramos por los programas de TVE, sino que tenemos royalties de muchísimas otras producciones, repartidas por el mundo. Libros, discos, películas, series de televisión, ropa de niños, muñecos… ¡hasta vitaminas con nuestros nombres!. Y tenemos propiedades en España y Estados Unidos».

La etapa argentina

Después de la experiencia cubana, el trío se instaló en Puerto Rico, donde hicieron un programa llamado «El show de las 5», que se convirtió en uno de los de mayor audiencia de la historia de la televisión del país caribeño.

En 1970 llegaron a Argentina e inmediatamente firmaron contrato con Canal 13, que por ese entonces era dirigido por Alejandro Romay, conocido como «el Zar de la televisión». Si bien sus rostros eran conocidos en el país, su programa «El zapato roto» (que después pasaría a llamarse «El show de Gaby, Fofó y Miliki») fue una verdadera explosión, no solamente para el público infantil, sino para toda la familia.

Por entonces, cuando Gaby entraba en escena preguntando «¿cómo están ustedes?», millones de niños, frente al televisor, respondían (respondíamos) «¡bieeeeeen!». Hay que decir que era una época de grandes programas infantiles. Pepe Biondi estaba en su apogeo, García Ferré tenía a dos de sus principales personajes en pantalla: «El club de Hijitus» y «El mundo de Calculín». Y no hay que olvidar que «Titanes en el ring» era imbatible.

En este lapso, el trío incursionó en el ámbito discográfico, dejando registros en vinilo que trascendieron las generaciones. De este modo se eternizaron éxitos como «La gallina Turuleca», «Mi barba tiene tres pelos», «Hola don Pepito, hola don José» o «Había una vez un circo». La pantalla grande tampoco les fue ajena y filmaron las películas «Había una vez un circo» y «Los padrinos», en los que actuó una niña llamada Andrea del Boca.

Vuelta a la patria y final

Tan solo dos años estuvieron Gaby, Fofó y Miliki en la tele argentina. En este interín se les agregó Fofito para terminar de conformar un cuarteto. Pero su éxito había trascendido el océano Atlántico y desde la madre patria les llegó una oferta que no pudieron rechazar. La familia Aragón emprendió el camino del retorno a la patria.

En su tierra natal repitieron un éxito de audiencia de niveles históricos. «Los payasos de la tele» se mantuvieron en el aire durante más de una década y se convirtieron en un auténtico fenómeno sociológico en la España de los años setenta.

Fofó falleció en 1976 y su muerte fue un golpe muy fuerte tanto para los miembros del programa como para toda la teleplatea infantil. Una semana después, con rostro circunspecto, Gaby anunció: «Hay una cosa muy importante que queremos deciros. Fofó está muy contento, está muy feliz. No está aquí con nosotros porque en el cielo hay muchos niños que lo esperaban y él, voluntariamente, se ha ido al cielo a cantar canciones a todos los niños que están en el cielo, pero está contento él y estamos contentos nosotros».

El programa siguió pero ya nada fue igual. Al grupo se sumó el hijo de Miliki, que adoptó el nombre de Milikito. Sin Fofó, el grupo realizó algunas giras por el país, pero las cosas ya no eran iguales y terminó de disolverse en 1985. Gaby y Miliki siguieron sus carreras cada uno por su lado.

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