Con rifas, sacrificio familiar y una pasión que no se negocia, Milo y Juampi se preparan para competir en el Nacional clasificatorio de roller. Detrás de cada salto hay miedo, orgullo y una comunidad que empuja para que el sueño no se caiga.
El sonido de las ruedas contra el piso, las caídas, la adrenalina… y el corazón en la boca. Así se vive el roller desde afuera, especialmente para quienes miran con amor —y algo de susto—: las mamás. Milo y Juampi se preparan para competir este 20 y 21 en el Campeonato Nacional, clasificatorio para los World Skate Games. Pero detrás de ese desafío no solo hay entrenamiento y talento: hay familias que empujan, sostienen y hacen malabares para que el sueño siga en pie.
“Me asusta”, dice una de las madres, sin vueltas, a AGNoticias. A su lado, la otra sonríe: “Se nos cae la baba”. La escena resume todo: el miedo a las caídas convive con un orgullo enorme al verlos felices, decididos y cada vez más audaces.
El camino no fue casual. “Buscábamos algo que les guste”, cuentan. Y lo encontraron. Lo que no esperaban era el nivel que alcanzarían: “Nos impactó la capacidad que tienen… y lo manijas que son”, agregan entre risas.
Pero no todo es entusiasmo. El roller, como muchos deportes, exige una inversión constante. Equipamiento, protecciones, estudios médicos, federaciones. Todo suma. Y en el caso de Milo, un golpe complicó aún más las cosas: terminó sin rollers.
Ahí apareció la solidaridad. Su mamá organizó una rifa para poder comprar unos nuevos, pero el objetivo creció. “Ahora también es para ayudar al equipo”, explican. El sorteo se extendió y la invitación es clara: quien pueda colaborar, será bienvenido. “Hoy es un gran esfuerzo para cualquier familia”, aseguran. Porque detrás de cada truco hay horas de trabajo, organización y sacrificio.
En medio de todo, hay un pilar clave: la escuelita. “Tenemos mucha confianza, los dejamos tranquilos”, destacan. El grupo, el acompañamiento y el ambiente hacen que todo valga la pena. Y para quienes dudan, el mensaje es directo: “Que se animen. Sí, da miedo… pero es un deporte hermoso”.
Con casco, protecciones y sueños enormes, Milo y Juampi se preparan para salir a la pista. Y aunque el resultado aún no está escrito, ya hay algo seguro: no están solos. Detrás de cada salto, hay familias enteras empujando para que lleguen cada vez más lejos.
Sobre la rifa
Para que los chicos puedan presentarse con rollers y protecciones nuevas, las familias están impulsando una rifa solidaria para recaudar fondos y cubrir las necesidades de todo el equipo.
Valor del número: $4.000.
Fecha: El sorteo se extendió para dar más tiempo a quienes deseen sumar su granito de arena.
Si querés colaborar con la compra de un numerito para la rifa o seguir de cerca el camino de estos jóvenes deportistas, podés contactarlos directamente a través de @17_juanpii, @milorollers.ag y @acid.agressive.ag.




