Nuevamente la Fundación ADMA es convocada para rescatar y salvar una vida. En esta oportunidad se trató de este roedor de gran tamaño, conocido como coipo. Además luego de consultar con especialistas, lo liberaron en su hábitat.
Ayer tras el aviso de la presencia de un animal de «características especiales» en un edificio de nuestra ciudad, la entidad protectora conocida como ADMA efectuó un nuevo rescate. Voluntarias idóneas de la Fundación llegaron al lugar y se encontraron a un coipo.
El coipo es un roedor de gran tamaño (longitud promedio 86 cm y un peso que varía entre los 5 y 10 kg). Su pelaje varia del café, amarillento hasta el rojizo. Vive en ambientes acuáticos con abundante cobertura vegetal.
De esta manera, desde ADMA tras consultar con profesionales especialistas en el manejo de fauna silvestre, y luego de cumplir con los protocolos establecidos, se procedió a la liberacion del animal. En el hábitat propicio para su bienestar.
Por otro lado, la institución recordó que es muy importante tener presente que la fauna silvestre no puede ni debe ser humanizada, ni manipulada (salvo en situaciones extremas). «La humanización hace que el animal pierda las características propias y distintivas de su especie. Lo coloca en una situación de vulnerabilidad e indefensión para la protección de su vida», explicaron.
Una vez más, la acción y la prédica de la Fundación Amigos del Mejor Amigo, ADMA, contribuye a poder seguir preservando el medio ambiente y sus especies.


