La escuela de fútbol «La Pelota Siempre al 10» fue protagonista de un nuevo encuentro amistoso que convocó a niños de distintas localidades de la región. Más allá de los resultados deportivos, la propuesta puso el foco en la integración, el compañerismo y el acompañamiento de las familias.
El deporte volvió a convertirse en un punto de encuentro este sábado. El Club Juveniles de Valle Alegre abrió sus puertas para recibir una nueva jornada de fútbol infantil. Reunió a decenas de niños, familias e instituciones deportivas de la región.




La actividad, organizada en el marco del trabajo que impulsa la Comuna de Falda del Carmen a través de la escuela de fútbol «La Pelota Siempre al 10», tuvo como eje principal ofrecer un espacio donde los chicos pudieran disfrutar del deporte, compartir con otros equipos y fortalecer valores como el respeto, la amistad y el compañerismo.
Durante la mañana participaron también la Escuela de Fútbol Belgrano, de Alta Gracia, y la Escuela de Fútbol de Villas Ciudad de América. Cuyos jugadores protagonizaron distintos encuentros amistosos en un clima de entusiasmo y sana competencia.


Sin embargo, el verdadero protagonismo no estuvo únicamente dentro de la cancha. En cada partido, las tribunas y los alrededores del predio reflejaron el fuerte acompañamiento de las familias. Las mismas se acercaron para alentar a los más pequeños y compartir una jornada recreativa. Padres, madres, hermanos y vecinos formaron parte de una propuesta que buscó reforzar los lazos comunitarios a través del deporte.
El jefe comunal, Rubén Liendo, acompañó el desarrollo de la actividad y destacó la importancia de continuar generando espacios donde el fútbol funcione como una herramienta de inclusión y crecimiento. Además, remarcó que este tipo de encuentros permiten fortalecer los vínculos entre las distintas instituciones y fomentar la participación de toda la comunidad.

La escuela mantiene una agenda de trabajo durante todo el año con entrenamientos semanales y encuentros deportivos que buscan ampliar las experiencias de sus jugadores. Estas iniciativas no solo apuntan al desarrollo futbolístico. Sino también a la formación en valores y a la construcción de un sentido de pertenencia entre los niños y sus familias.
Con una importante convocatoria y un clima marcado por la alegría, la jornada volvió a demostrar que el fútbol infantil trasciende la competencia. En Falda del Carmen, la pelota fue nuevamente la excusa perfecta para compartir, generar nuevas amistades y seguir fortaleciendo el tejido social a través del deporte.





