Tras atravesar semanas de angustia y filtraciones constantes, una vecina de Alta Gracia pudo terminar de arreglar el techo de su vivienda gracias a una gran cadena solidaria que se activó en redes sociales y contó con el apoyo de vecinos, medios locales y la colaboración de una academia.
Una familia de Alta Gracia vivió días muy difíciles debido al grave estado del techo de su vivienda. La situación se volvió insostenible: las goteras y la entrada de agua durante las lluvias afectaban el interior de la casa, generando momentos de desesperación y preocupación constante.
El pedido de ayuda se viralizó luego de una publicación realizada por la hermana de la vecina, quien contó públicamente el complicado panorama. “Ella vive sola con sus tres hijos, trabaja de empleada doméstica, cobra su asignación, pero es o comer o arreglar el techo”, relató en su mensaje.


Allí también explicó que, como familia, acompañaban y ayudaban como podían. Pero que el problema “se les fue de las manos” y ya no contaban con recursos económicos para afrontar la reparación.
En ese marco, la mujer apeló a la solidaridad y pidió colaboración con materiales como chapas, postes o cualquier elemento que pudiera servir para reconstruir la parte dañada del techo.

Afortunadamente, el llamado tuvo una respuesta inmediata. En las últimas horas, la dueña de la vivienda confirmó que lograron finalizar los arreglos y expresó su emoción:
“Queremos agradecer profundamente a cada persona que colaboró para arreglar nuestro techo. Después de tanto tiempo de lucha con las goteras, de momentos desesperantes, de mucha angustia… hoy podemos decir que lo hemos terminado”.


Además, destacó el acompañamiento de quienes compartieron la publicación, realizaron donaciones y se acercaron a ver la situación. De manera especial, agradeció “a los papás de la academia Mariana Gonsebat”, remarcando que su esfuerzo y trabajo fueron clave para concretar la reparación.
Por su parte, la hermana que impulsó el pedido también expresó su gratitud: “Hoy mi hermana y mis sobrinitos están seguros, y lo más importante: secos. Sin agua dentro de su casa”.
Una historia que demuestra, una vez más, que en Alta Gracia la solidaridad sigue siendo un valor presente cuando más se necesita.




