La Escuela Julio Barrientos destacó el compromiso del Centro Vecinal, familias, vecinos y organizaciones barriales que colaboraron con distintas mejoras en el edificio escolar. Los trabajos incluyeron la construcción de una baranda para una escalinata y la pintura de una galería, en beneficio de toda la comunidad educativa.
Cuando la comunidad trabaja de manera conjunta, los resultados se reflejan en espacios más seguros, más lindos y más acogedores para los estudiantes. Ese fue el espíritu que destacó la Escuela Julio Roberto Barrientos, que hizo público un emotivo mensaje de agradecimiento hacia las instituciones y vecinos que colaboraron de manera desinteresada en distintas mejoras dentro del establecimiento.
Desde la institución educativa reconocieron especialmente el trabajo del Centro Vecinal de barrio Parque Virrey Este, a través del taller de herrería que funciona en sus instalaciones, por la realización de arreglos y la construcción de una nueva baranda en la escalinata del patio. Se trata de una mejora que no solo embellece el espacio. Sino que también aporta mayor seguridad para los alumnos, docentes y toda la comunidad educativa que transita diariamente por el lugar.



El agradecimiento también se extendió a los vecinos del sector, a los padres de los estudiantes, al Grupo Centro Barrial y a la Asociación Civil del Barrio. Ambos participaron activamente en la pintura de la galería de la escuela. Gracias al esfuerzo compartido, ese espacio luce renovado y ofrece un entorno más agradable para quienes asisten a diario al establecimiento.
A través del mensaje difundido por la institución, las autoridades expresaron su reconocimiento por el compromiso demostrado por cada una de las personas e instituciones involucradas. «Agradezco en nombre de todos los estudiantes todo el amor que ponen en los proyectos y necesidades», señalaron. Poniendo en valor el tiempo, la dedicación y la solidaridad de quienes decidieron colaborar.

Este tipo de acciones reflejan la importancia del trabajo colectivo y del vínculo entre la escuela y su comunidad. Cuando vecinos, organizaciones e instituciones unen esfuerzos, las mejoras trascienden lo material y fortalecen el sentido de pertenencia. Generando un impacto positivo en la educación y en la calidad de vida de los estudiantes.
Las obras realizadas representan un ejemplo de cómo la participación ciudadana puede transformar los espacios educativos y contribuir al bienestar de quienes los habitan.






