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Tras la prohibición, Alta Gracia aplica su propio sistema para ordenar a los «Naranjitas»

Tras la prohibición, Alta Gracia aplica su propio sistema para ordenar a los "Naranjitas"

En medio del anuncio de la prohibición de los «Naranjitas», el Municipio avanza en la implementación de una ordenanza que busca ordenar el trabajo de los cuidacoches, con documentación obligatoria y mayor control en la vía pública.

El debate sobre el trabajo de los cuidacoches, popularmente conocidos como «Naranjitas», ha vuelto a estar en el centro de la escena tras las normativas impulsadas en la Legislatura de la provincia de Córdoba para prohibir y sancionar el cobro extorsivo o irregular en la vía pública.

Sin embargo, en Alta Gracia, el municipio viene trabajando desde hace meses en la aplicación de una ordenanza local diseñada para regularizar la actividad, brindar seguridad a los vecinos y dignificar a los trabajadores.

Desde la Secretaría de Gobierno, Salud, Desarrollo y Educación de la Municipalidad, Mariano Agazzi, explicó que el proceso de ordenamiento ya se encuentra en una etapa de ejecución avanzada.

Según detalló el funcionario, la gestión comenzó con un relevamiento presencial, calle por calle, para identificar cuántos trabajadores había, quiénes eran y qué lugares ocupaban, conformando así un padrón inicial.

A partir de allí, se comenzó a exigir una serie de requisitos excluyentes. «Estamos en esa etapa en la cual estamos recepcionando toda esa documentación», señaló Agazzi.

Entre las exigencias, los aspirantes deben presentar certificado de buena conducta (antecedentes), certificado médico, DNI y demostrar no tener deuda ni morosidad en la cuota alimentaria. Además, la ordenanza marca un límite claro respecto a la procedencia: es obligatorio tener domicilio en Alta Gracia.

Una vez que el municipio analice los expedientes, conformará el Registro Oficial. Los trabajadores habilitados recibirán un chaleco y una credencial a la vista. Esta identificación contendrá el nombre del trabajador, la calle y el horario asignado, además del número telefónico del programa de seguridad «Ojos en Alerta».

Agazzi fue categórico al referirse a la modalidad económica del servicio: «El abono es voluntario, el pago es voluntario, no va a haber una tarifa». Asimismo, adelantó que proyectan capacitar a los registrados en RCP, primeros auxilios y turismo.

La perspectiva en las calles

Lejos de resistirse, los cuidacoches de la ciudad ven con buenos ojos la medida. La regulación les brinda un escudo frente a la llegada de personas ajenas a la localidad que buscan instalarse en la zona del centro.

Alejandro, un «naranjita» con 27 años de experiencia en los alrededores del Reloj Público, aseguró que el sector tomó la noticia de manera muy favorable.

«Nosotros ya estamos todos legales. Todos sin antecedentes, sin nada«, afirmó Alejandro en diálogo con nuestro medio. El trabajador explicó que mantienen un diálogo fluido con el municipio y apuntó directamente contra la competencia desleal y conflictiva que suele llegar desde la capital provincial huyendo de los nuevos controles.

«Hay algunos que son truchos, que han venido desde Córdoba, de Parque Sarmiento, y no sé si tendrán certificado de buena conducta o no«, advirtió.

De acuerdo a las cifras aportadas por Agazzi, el 80% de los cuidacoches empadronados acudió a las reuniones y apoya la regularización. El principal interés de los trabajadores es que se respete el lugar asignado y que ninguna persona ajena a este nuevo registro ocupe su sector.

Por estos días, solo resta que finalicen los tiempos burocráticos de la Policía provincial para la entrega de los certificados de antecedentes —que demoran entre 15 y 20 días— para proceder a la entrega de credenciales y dar inicio formal a un sistema que promete mayor tranquilidad tanto para los conductores como para los propios naranjitas.

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