Por Raúl Pourtau, exclusivo para AGNoticias
En nuestra recorrida por las historias y las biografías de quienes hicieron grande la música ciudadana, hoy vamos a comenzar a hablar de Héctor Mauré.
Un muy buen cantor que nació en Buenos Aires, más concretamente en el barrio de Palermo. Pero no todo fue canto. En su juventud se dedicó al boxeo, actividad que abandonó precisamente para dedicarse de lleno al canto.
Sus presentaciones en los primeros tiempos fueron junto a distintas agrupaciones barriales, aunque también se lo vio acompañado por la Orquesta de Anselmo Aieta, destacado músico y sobre todo, un gran compositor. En el año 1938 ganó un concurso patrocinado por la firma Puloil, lo que significó un gran paso en su carrera.
El haber ganado ese concurso lo puso en consideración y conocimiento de los estamentos tangueros de la época. Eso hizo, además, se interesara por él nada menos que Juan D´Arienzo, para integrarlo a su conjunto. Fue el salto que le permitió alcanzar su popularidad definitiva.

En 1944 abandonó a D´Arienzo paracontinuar con su ascendente carrera artística. Fue cuanto tuvo la oportunidad de grabar en distintos sellos un total de 293 obras. Una enormidad, por cierto. Entre ellas, se destacaron éxitos como Claudinette, Sobre el pucho, Amarras, Lilian… por solo nombrar algunas.
Durante estos años, tuvo el acompañamiento de las orquestas dirigidas por Héctor Varela, Leopoldo Federico o Jorge Dragones, por ejemplo. Héctor Mauré fue un brillante intérprete y fue requerido por diversos lugares de difusión del nuestro tango. Aunque hay que reconocer que también lo afectó la crisis de la música ciudadana que se produjo a partir de los años 60.
Sin embargo hubo gente que reconoció siempre sus méritos y de esta forma pudo trabajar hasta que el 9 de marzo de 1976, un ataque al corazón acabó con su vida. Una circunstancia que fue lamentada por todos los que valoraban el buen tango.
HABLANDO DE TANGAZOS. COMPARTAMOS «LOS MAREADOS», EN LA VOZ DE HÉCTOR MAURÉ




