El pasado 25 de enero se cumplió un nuevo aniversario del asesinato del reportero gráfico José Luis Cabezas. Desde su muerte, Cabezas se ha convertido en un símbolo de la lucha por la verdad, sin importar quién se tenga en frente.
El homicidio de Cabezas, a mano de sicarios pagados por el poder económico con sus lazos políticos marcó a fuego a toda una generación y se convirtió en el mayor emblema de la lucha de la prensa argentina en procura de la libertad de expresión.
Belén Rouco es una joven escritora nacida en Buenos Aires y lectora de AGNoticias. Sin dudarlo, nos ofreció para publicar un poema que escribiera sobre el fotógrafo y lo que para ella significó su muerte. Creímos más que valorable publicarlo para seguir sembrando conciencia de lo importante que es mantener viva su figura y su trabajo como reportero gráfico.

Pero hablemos un poco de su autora. «Mi nombre es Belén Rouco, soy lectora de AGNoticias desde Buenos Aires. Soy bailarina y escribo poesía con mi pseudónimo «Pasajera Eterna». Hice un poema respecto al querido fotógrafo José Luis Cabezas a quien asesinaron cuando yo tenía 6 años. Desde la poesía manifiesto tenerlo presente».
Hija de madre maestra y padre periodista, Belén nació en La Plata y reside en Buenos Aires. «Bailo Flamenco desde los 10 años y he tenido oportunidad de dictar clases en La Patagonia. Mi otra gran pasión: escribir bajo un apodo elegido: Pasajera Eterna (Nombre de mi red social también). Cuando ocurrió el crimen de José Luis Cabezas, luego de 2 días de estar muda, pedí no ir nunca a Pinamar, sitio donde a sus alrededores fue llevado a cabo el crimen. Mis padres me respetaron. Aún de grande, todavía no puedo ir. De ahí que quise honrar la memoria de José Luis Cabezas, desde la literatura, pues nunca olvidé aquella noticia, y siempre lo tengo presente como símbolo de valentía».
Presentada ya la autora, vamos a conocer su obra.
«La CAVA»
Vuelven tinieblas que nunca se fueron
Tengo seis años cada veinticinco de Enero
Arráncame el mutismo
Siento esposas alrededor de las muñecas…
Mientras oigo los dos disparos que hirieron mi inocencia
Por la ruta de la perversidad…
Cielos sombríos recuerdan lo que a muchos les conviene olvidar
Arriba te muestran cautivo, golpeado, arrodillado, apuntado
Tiemblo dentro del desconsuelo
Corazones rotos sufren bajo el crimen veraniego
Extraña ráfaga
No todas las cenizas son llevadas por los vientos
Mira, intento moverme, no puedo
El horror realiza visitas que lloro desde niña
La orden de ‘El Tío’ aniquiló juguete, diversión, sonrisa
Fecha ensangrentada
Sueño La Cava
¿Cómo le explico a Dios que ahí quedó la mitad de mi alma?
Dolor acumulado
Otórgales a los destrozados los abrazos secuestrados
Vierte alivio sobrevolando el país de la injusticia y el caos
Sé que te debo viajes, sé que te debo flores
Paralizada por aquellos últimos minutos…
Podrías perdonarme?
Carezco de tu valentía
Poco a poco veo cómo el sol oscurece las lágrimas
Por favor, déjame sin amanecer…
Al fondo de mi infancia.
Pasajera Eterna

