Es viejita, tiene problemas de visión y necesita continuar con su tratamiento médico por una alergia en sus patas. Se desorientó por la pirotecnia de fin de año y desde entonces no regresó a la Terminal de Ómnibus, el único hogar que conoce. Los vecinos y trabajadores del sector piden desesperadamente ayuda para encontrarla.
En Alta Gracia, hay personajes que no necesitan nombre y apellido para ser reconocidos por toda la comunidad. Uno de esos seres es Dulce, la perrita que ha hecho de la Terminal de Ómnibus su hogar y su refugio.
Sin embargo, lo que debería haber sido una noche de celebración para recibir el año nuevo, se convirtió en una pesadilla para ella. El pasado 31 de diciembre, abrumada por el estruendo incontrolable de la pirotecnia, Dulce huyó despavorida y, desde entonces, su lugar en la plataforma está vacío.
Dulce no es «callejera», es de todos. Pertenece a cada viajero que le dio una caricia y a cada trabajador de la Terminal que se encargó de que nunca le faltara un plato de comida. Es una perrita entrada en años, una «viejita» que ya no ve con claridad y cuyos sentidos están disminuidos por el paso del tiempo.
Precisamente por su edad y su condición, no sabe manejarse sola fuera de su entorno habitual. La Terminal es su mundo; cualquier otro lugar representa para ella un laberinto peligroso y desconocido.

Quienes la buscan con desesperación remarcan que Dulce no solo está asustada, sino que necesita cuidados constantes.
En sus patas delanteras presenta unas lastimaduras visibles, producto de una fuerte alergia que actualmente está siendo tratada con medicación específica. Sin sus pastillas y sin la supervisión de quienes conocen su cuadro clínico, su salud podría deteriorarse rápidamente.
La última vez que fue vista, algunas personas intentaron retenerla para protegerla, pero el pánico que le provocaron las explosiones fue más fuerte y logró escapar nuevamente. Su rastro se perdió en la oscuridad de la madrugada del 1 de enero.

¿Cómo ayudar?
La comunidad se está movilizando en redes sociales, pero el tiempo apremia. Se solicita a todos los vecinos, taxistas y transeúntes que presten especial atención a cualquier perrita de pelaje canela/dorado que deambule desorientada.
Si la ves, no intentes perseguirla de forma brusca para no asustarla. Trata de retenerla con calma y comunícate de inmediato al siguiente teléfono: 3541659610.
Dulce espera volver a casa, al calor de los vecinos que la cuidan y al lugar donde siempre fue feliz. Ayudanos a difundir esta nota para que el reencuentro sea posible.




