Desde febrero, el Gobierno aplicará una suba parcial de impuestos al combustible. Conocé cuánto aumentan la nafta y el gasoil y cómo impacta en los precios.
El Gobierno nacional anunció una actualización parcial de los impuestos que gravan los combustibles —el Impuesto sobre los Combustibles Líquidos (ICL) y el impuesto al Dióxido de Carbono (IDC)— que comenzará a regir desde el 1° de febrero de 2026. La medida forma parte de un esquema escalonado para aplicar ajustes acumulados desde 2024 sin presionar de forma brusca sobre la inflación general.
¿Qué cambios habrá en los precios de nafta y gasoil?
Según lo establecido en el Decreto 74/2026, publicado en el Boletín Oficial:
- Nafta súper: el impuesto aumentará $16,773 por litro, más $1,027 por el gravamen ambiental (IDC). Esto llevará el precio del litro de ≈ $1.566 a $1.583,80.
- Gasoil: el gravamen general subirá $14,372 por litro, más $1,638 por el impuesto ambiental. En las zonas frías y de régimen diferencial (como la Patagonia), se suma un adicional de $7,782. El litro pasará de ≈ $1.601 a $1.617 (o a ≈ $1.624,79 en esas áreas).
En conjunto, esto representa un aumento de alrededor del 1% en el precio final que paga el consumidor en los surtidores.
¿Por qué es parcial y escalonado?
El Gobierno decidió diferir parte de los aumentos pendientes acumulados durante 2024 y los primeros tres trimestres de 2025 para mitigar el impacto sobre la inflación. En vez de aplicar todos los incrementos de una sola vez, los ajustes se espacian y el remanente completo podría regir desde el 1° de marzo de 2026, salvo nueva postergación.
¿Qué significa para el bolsillo y la economía?
- Para los consumidores, el aumento será moderado pero persistente, dado que afecta un insumo clave en el transporte y la logística.
- Para la economía en general, esta actualización forma parte de un esquema fiscal más amplio orientado a contener la inflación sin eliminar por completo el ajuste de impuestos que estaba atrasado respecto al ritmo de inflación.
- n sectores como el transporte de carga y pasajeros, el incremento en combustibles puede incidir en costos operativos y tarifas.
Conclusión
La aplicación parcial de los impuestos a los combustibles traerá un ajuste de alrededor del 1% en los precios de la nafta y el gasoil desde febrero de 2026, en un contexto donde el Gobierno busca dosificar el traslado de impuestos al consumidor para no presionar la inflación de forma abrupta. El resto de los aumentos pendientes podría comenzar a aplicarse en marzo.




