El presidente de Belgrano peregrinó junto a decenas de hinchas celestes hasta la Virgen de Lourdes para agradecer el primer título de la historia del club en la máxima categoría. Una jornada cargada de emoción y sentido de pertenencia.
Las imágenes más recordadas del Belgrano campeón fueron las de la vuelta olímpica, el Kempes explotado de emoción y un pueblo celeste celebrando un título que parecía una utopía. Pero hay historias que no entran en los 90 minutos. Historias que se cocinan lejos de las cámaras y que tienen que ver con la fe, las convicciones y las promesas.







Este domingo, Luis Fabián Artime escribió uno de esos capítulos. El presidente del Pirata cumplió la promesa que había hecho si Belgrano lograba el histórico campeonato del Torneo Apertura. Lo hizo caminando junto a dirigentes, socios e hinchas hasta la Virgen de Lourdes, en Alta Gracia, en una jornada cargada de emoción.




La actividad comenzó a las ocho de la mañana desde la Universidad Católica. En total fueron 32 kilómetros, cerca de siete horas de caminata y un objetivo claro: completar el recorrido sin detenerse. Mucho más que un desafío físico, fue una manera de agradecer por un logro que marcó un antes y un después en la historia del club.
Al llegar a la Gruta de Lourdes, los simpatizantes recibieron a la delegación con la Copa del campeón, que fue exhibida para que los presentes pudieran fotografiarse junto al trofeo. Además, el arzobispo Ángel Rossi presidió la misa y bendijo la copa, en una emotiva ceremonia que reunió a cientos de fieles e hinchas celestes.


Fuente: La Voz del Interior y AGNoticias




