Un caniche, un accidente y cuatro muertes. A veces, las noticias de tan insólitas que son, terminan siendo recordadas a través de los años. En este caso, esto ha ocurrido. El hecho ocurrió en Caballito en 1988.
Tal vez por ello, a 37 años de haber pasado, varios portales (en este caso La Voz del Interior), rescató la historia del caniche y sus desafortunadas víctimas.
El saldo de un accidente doméstico fue la pérdida de cuatro vidas: tres humanas y una canina. La crónica de una serie de hechos desafortunados del Buenos Aires de 1988.
Los titulares de los diarios de Buenos Aires, Argentina y del mundo relataron, un 21 de octubre de 1988, un accidente que podría catalogarse como una serie de hechos desafortunados.
Lo que comenzó como una mañana tranquila en el barrio porteño de Caballito, terminó en tragedia. La caída de un perro caniche desde un piso 13 desencadenó, directa o indirectamente, la muerte de tres vecinos que nada tenían que ver entre sí.

Los hechos
Tres décadas atrás, en la esquina de la avenida Rivadavia y la calle Morelos, Cachy, el caniche de una familia de apellido Montoya, estaba jugando en el balcón del departamento de sus dueños, cuando de pronto, sin saber cómo, atravesó un hueco de la baranda y cayó al vacío. Con tanta mala suerte, que debajo suyo estaba Marta Espina, de 75 años.
La mujer caminaba por la intersección con su bolsa de compras. Se detuvo a observar la vidriera de una conocida casa de alfombras de apellido armenio, cuando el destino quiso que la mascota le cayera encima. Por el impacto del animal sobre su cabeza, Marta falleció en el acto. Cachy también perdió la vida en la caída.
La crónica continúa: Edith Solá, de 46 años, al ver la escena cruzó apurada la avenida Rivadavia. Con tanta mala suerte que fue arrollada por el colectivo 15 de la línea 55, que circulaba por el lugar.

Pero eso no fue todo
Y como si dos muertes fueran poco, la mañana se llevó a una persona más.
Aunque en el primer momento las crónicas no lo narraron, después se conoció que un hombre no identificado sufrió un paro cardíaco al ver como se desarrolló el episodio, y falleció camino al hospital.
La caída del perro y la muerte de tres transeúntes fue una noticia tan insólita que ocupó la primera plana de varios diarios de la época. Y aunque sucedió casi cuatro décadas atrás, lo increíble y fatal de la historia debe conservarse todavía en la memoria de los vecinos de Caballito.
Entonces, cuando uno ve películas como «Un cuento chino» (si no la vio, la recomendamos) se da cuenta que a veces los accidentes aunque insólitos, existen. En la película no fue un caniche, fue una vaca. Pero el paralelismo, vale.
Fuente: La Voz del Interior




