El gremio Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) Seccional Córdoba denunció el episodio de violencia que sucedió recientemente al Ministerio de Salud y exigen medidas de seguridad urgentes para proteger al personal.
La Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) Seccional Córdoba ha expresado su profunda preocupación ante los graves hechos de violencia ocurridos recientemente en el Hospital Arturo Illia.
En un comunicado, la entidad gremial denunció que su delegado, Fabián Alfaro, junto con una médica de guardia, fueron agredidos físicamente mientras desempeñaban sus funciones en el centro de salud.
«Este episodio, que se suma a una serie de agresiones que vienen afectando al personal de salud en la provincia de Córdoba, pone en evidencia una creciente situación de inseguridad en los establecimientos sanitarios«.
Desde UPCN señalan que estos actos violentos no solo impactan en la integridad física y emocional de los trabajadores. Sino que también perjudican la calidad de la atención brindada a la comunidad, al generar un ambiente de tensión y miedo constante.
«El Consejo de Médicos de la Provincia de Córdoba, a través de su Observatorio de Violencia, ya ha advertido sobre la preocupante regularidad con la que se producen estos incidentes en los centros de salud».
A continuación el gremio destacó que esta situación se ha vuelto «insostenible» para quienes diariamente se dedican a cuidar la salud de la población. Ya que además de las demandas internas a su tarea, deben enfrentar la amenaza de ser agredidos en su propio lugar de trabajo.
En este contexto, el sindicato ha solicitado la implementación urgente de medidas de seguridad efectivas en los hospitales y centros de atención de la provincia.
Entre las propuestas se incluye: «la instalación de sistemas de vigilancia robustos, con la presencia de personal de seguridad capacitado, cámaras de monitoreo y protocolos de intervención claros ante casos de violencia. Además, sugiere que se desarrollen campañas de concientización dirigidas a los usuarios de los servicios de salud para promover un trato respetuoso hacia los profesionales que los atienden».
Asimismo, subrayaron que el derecho a trabajar en un entorno seguro es inalienable, y que es responsabilidad del Estado garantizar la protección de los trabajadores de la salud. «La salud pública no puede desarrollarse en un contexto de violencia e inseguridad», advirtieron. Exigiendo también una intervención urgente por parte del Ministerio de Salud provincial para abordar esta problemática.
Finalmente, reiteraron su compromiso de colaborar en la implementación de las medidas necesarias para garantizar la seguridad de los trabajadores del sistema de salud. Quienes han demostrado un «compromiso inquebrantable» con el bienestar de la población. Especialmente en tiempos de adversidad como los que atravesamos recientemente.

