El intendente Sergio Marín apuntó contra el Concejo Deliberante por demoras que terminaron frustrando la radicación de una empresa que prometía generar unos 1.500 puestos de trabajo en la localidad.
El intendente de Toledo, Sergio Marín, cuestionó duramente al Concejo Deliberante tras la caída de un proyecto de inversión que, según explicó, podría haber generado alrededor de 1.500 puestos de trabajo en la localidad. La iniciativa, impulsada por un grupo empresario de Buenos Aires —vinculado a una firma de gran envergadura— finalmente se radicará en otro municipio.
Según relató el intendente, el proceso comenzó en enero, cuando el grupo inversor solicitó la prefactibilidad del proyecto. A partir de allí, se llevaron adelante múltiples reuniones con propietarios de tierras y actores involucrados.
El 13 de abril, el Departamento Ejecutivo envió al Concejo Deliberante el proyecto de ordenanza para implementar un esquema de incentivos similar al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), pero adaptado a nivel local. Sin embargo, según Marín, la iniciativa no fue tratada en tiempo y forma: “El proyecto fue girado a comisión y demoraron cerca de 60 días en tratarlo, cuando era una herramienta clave que el grupo necesitaba para tomar una decisión”, remarcó.
“Ni siquiera lo trataron en el recinto. Lo pasaron directamente a comisión y no se avanzó”, señaló el intendente, quien además apuntó contra el funcionamiento interno del cuerpo legislativo y la falta de prioridad del tema.
En paralelo, el jefe comunal indicó que el contexto político también influyó en la demora. “En el medio surge todo el escándalo de las dietas y eso terminó desviando la atención”, afirmó.
El punto crítico llegó cuando la empresa fijó como fecha límite el 20 de mayo para obtener definiciones. “Se lo hice saber al presidente del Concejo, pero me respondió que el proyecto seguía en comisión y que no iba a tratarse hasta tener despacho”, explicó.
Para ese entonces, la demora ya había generado incertidumbre en los inversores. “Cuando finalmente trasciende qué empresa estaba detrás, intentamos acelerar el proceso, pero ya era tarde. Ellos mismos nos decían que el otro municipio ya lo tenía aprobado y terminaron inclinándose por esa opción”, agregó.
Desde el Departamento Ejecutivo remarcaron que la radicación de esta empresa representaba una oportunidad histórica para Toledo, no solo por la generación de empleo, sino también por el impacto en la economía local y el desarrollo de nuevas oportunidades para la comunidad.
“Creemos que las decisiones políticas deben estar a la altura de las necesidades de los vecinos. Cuando intereses o diferencias impiden avanzar en proyectos de esta magnitud, quienes pierden son los ciudadanos”, sostuvo Marín.
En ese sentido, lamentó que “una vez más, el Concejo Deliberante decidió impedir el avance de una iniciativa que hubiera significado desarrollo, inversión y empleo”, y aseguró que se priorizaron disputas internas por sobre el interés general.




