Tras la tragedia Villa Oviedo, vecinos de distintos sectores de Alta Gracia volvieron a expresar su preocupación por la presencia de perros potencialmente peligrosos. Una vecina de barrio Liniers denunció que dos pitbulls atacaron a su perra en inmediaciones de Avenida de Mayo y aseguró que un vecino terminó con una fractura al intentar detenerlos.
La preocupación por la presencia de perros sueltos volvió a instalarse con fuerza entre vecinos de Alta Gracia luego de la tragedia ocurrida el pasado viernes en barrio Villa Oviedo, donde un niño de dos años murió tras ser atacado por un pitbull.
En las últimas horas, una vecina difundió un pedido de colaboración a través de las redes sociales para reunir información que le permita realizar una denuncia por el ataque que sufrió su perra Zoe. Según relató, el hecho ocurrió durante la jornada de la tormenta de piedra, cuando dos perros de raza pitbull ingresaron a su domicilio y atacaron al animal.
“Pido colaboración para que me pasen info al privado de una casa que tiene dos pitbull cerca de la Avenida de Mayo, los cuales suelen dejar sueltos”, expresó la mujer en su publicación.
Según su relato, los perros atacaron a Zoe en inmediaciones de una farmacia ubicada sobre Avenida de Mayo. “La arrastraron desde Cangallo a mi perrita entre dos Pitbulls”, afirmó.
Un ataque que generó preocupación entre vecinos
La vecina explicó que sus perros salieron de su vivienda cuando abrieron el portón durante el episodio de granizo y que, en ese momento, se produjo el ataque.
“Los perros sacaron a mi perra de mi casa cuando abrimos el portón por la piedra”, detalló.
Además, aseguró que la situación no terminó solamente con las heridas sufridas por Zoe. De acuerdo con su publicación, durante el intento de separar a los animales, “un vecino terminó quebrado intentando detenerlos”.
La mujer también aclaró el sentido de su reclamo: “Este mensaje no es para juzgar a las víctimas. Es para responsabilizar a los que dejan perros sueltos peligrosos”.
Luego de recibir información aportada por otros vecinos, aseguró que ya cuentan con datos sobre los propietarios de los animales y que se encuentran avanzando para realizar la denuncia correspondiente.
“El dueño ya tiene fama acá en la zona porque se los ve seguido a los Pitbulls”, sostuvo, y agregó una advertencia ante la posibilidad de que vuelva a ocurrir un episodio similar: “No esperemos desgracias”.
El reclamo por los animales sueltos
La situación también generó comentarios de otros residentes de la zona. Uno de ellos puso el foco en una problemática que, según describió, excede a los perros potencialmente peligrosos y forma parte de una costumbre instalada en algunos sectores de la ciudad.
“En el barrio Liniers un 80/90 % de los animales andan sueltos. Perros, gatos, caballos y gallinas”, manifestó.
El vecino planteó que la circulación de animales sin supervisión puede generar conflictos y accidentes, tanto entre ellos como con las personas que transitan por las calles.
“Cada vez más poblado de personas y animales el barrio, y más salvajes las mascotas callejeando”, señaló.
En ese sentido, dejó planteada una pregunta sobre la necesidad de modificar determinadas prácticas que durante años fueron habituales en sectores que tenían una dinámica más rural o agreste: “¿El barrio querrá cambiar esta cultura de años en que el barrio era más agreste? Quizás ya sea momento”.
Un reclamo que vuelve a poner el tema en agenda
El caso vuelve a poner sobre la mesa el debate por la tenencia responsable, el control de los animales y la circulación de perros sin supervisión en Alta Gracia.
El planteo de los vecinos surge apenas días después de una tragedia que conmocionó a toda la comunidad y que volvió a generar interrogantes sobre las medidas de prevención frente a animales considerados potencialmente peligrosos.
Mientras la vecina asegura que busca realizar la denuncia correspondiente por el ataque a su mascota, el reclamo apunta a evitar que situaciones similares vuelvan a repetirse y a generar mayor conciencia sobre la responsabilidad que implica tener animales de gran porte y fuerza física.
Por el momento, se trata de un relato difundido por vecinos y de un pedido de intervención ante las autoridades correspondientes. La determinación de eventuales responsabilidades deberá surgir de la investigación y de las actuaciones que se realicen a partir de la denuncia.




