AG Noticias
Altagracienses destacados

Más de 30 años cuidando generaciones: la historia del pediatra Mario Polacov

Más de 30 años cuidando generaciones: la historia del pediatra Mario Polacov
Con más de tres décadas de ejercicio profesional en la ciudad, el pediatra Mario Polacov construyó un vínculo que trascendió el consultorio. Hoy recibe a pacientes que atendió de niños y que regresan como padres para confiarle el cuidado de sus propios hijos.

Hay historias profesionales que se construyen con los años, pero también con los vínculos. Ese es el caso del doctor Mario Polacov, pediatra que lleva más de tres décadas ejerciendo en Alta Gracia y que tuvo la posibilidad de acompañar a distintas generaciones de una misma familia.

Su recorrido profesional, según cuenta a AGNoticias, fue un gran viaje. A lo largo de los años, le tocó acompañar a familias en diferentes momentos y contextos, brindando atención y contención a niños y a sus padres. Para Polacov, el ejercicio de la pediatría no significó solamente un crecimiento desde el punto de vista profesional. También implicó un aprendizaje humano permanente a partir del contacto cotidiano con las familias.

Uno de los aspectos que más lo moviliza es reencontrarse con aquellos pacientes que alguna vez llegaron a su consultorio siendo bebés o niños y que, décadas después, regresan convertidos en padres.

El encuentro tiene para él un significado especial. Reconocer en el rostro de un adulto a aquel niño que alguna vez estuvo en su camilla permite reconstruir una historia compartida. Ahora, ese mismo paciente llega con su propio hijo y vuelve a depositar su confianza en el profesional que lo acompañó durante su infancia.

Para el doctor, esos reencuentros son una oportunidad para continuar acompañando a una nueva generación. Es también, de alguna manera, comprobar que los vínculos construidos durante tantos años permanecen.

Pero la medicina también cambió. El pediatra reconoce que los conocimientos, las prácticas y las formas de abordar determinadas situaciones fueron evolucionando con el paso del tiempo. Por eso, considera fundamental mantenerse actualizado y comprender las nuevas realidades que atraviesan las familias.

En ese camino, la relación médico-paciente también se transformó. La comunicación posterior a la consulta, incluso a través de mensajes y WhatsApp, permite seguir la evolución de cada situación y mantener una mayor cercanía con las familias.

Mario resalta que esa presencia resulta fundamental. Más allá del diagnóstico o del tratamiento, considera que el pediatra debe poder interpretar lo que vive cada familia, escuchar su relato y comprender sus preocupaciones.

Su desempeño académico también marcó su historia. Se recibió con un promedio de 10, resultado de años de estudio y dedicación. Sin embargo, sostiene que los desafíos más importantes comenzaron una vez que dejó las aulas.

Pero hay otra dimensión que atraviesa su historia: la familiar. Polacov siguió los pasos de su padre, también pediatra, y con el tiempo su propia hija eligió la medicina.

Para él, la transmisión no se dio necesariamente a través de una imposición, sino mediante el ejemplo. La pasión por la profesión, el compromiso y la entrega que observó en su padre fueron parte de su formación y, quizás, también influyeron en la elección vocacional de su hija.

Así, la historia de los Polacov se entrelaza con la de numerosas familias de Alta Gracia. Tres generaciones vinculadas a la medicina y, en particular, a una profesión que tiene como protagonista el cuidado de los más chicos. A lo largo de sus años de trabajo, Mario Polacov asegura haber vivido en su consultorio todo tipo de emociones. Vio familias reír, llorar, atravesar momentos de angustia y celebrar buenas noticias.

Esa experiencia es la que, según considera, le da sentido a la pediatría. Para él, la atención médica no debería limitarse a una consulta, un diagnóstico o una indicación. También debe incluir cercanía, empatía, escucha y acompañamiento.

En tiempos en los que la tecnología y la inteligencia artificial ocupan cada vez más espacios, Polacov reivindica el valor de la palabra y del encuentro humano.

nakasone