AGNoticias dialogó con Cecilia Virgini, una altagraciense en Quintana Roo, México. Quien brindó detalles de como se preparan para la llegada del Huracán Beryl.
En medio de la temporada de huracanes en el Caribe, Quintana Roo se prepara para la inminente llegada del Huracán Beryl, que se formó hace apenas unos días. Cecilia Virgini, una residente de la región, compartió con AGNoticias cómo es vivir esta experiencia por primera vez.
«Es la primera vez que vamos a pasar algo así, estamos todos asustados,» confiesa Cecilia. A diferencia del año pasado, cuando la zona fue azotada por fuertes vientos y lluvias, este huracán parece ser mucho más intenso. «El año pasado hubo fuertes vientos y lluvias, pero no tan fuerte como esto.»
Para proteger sus hogares, los residentes están tomando varias precauciones. «Estamos tapando ventanas y puertas con maderas por fuera. En mi casa, tenemos vidrios anticiclónicos y usamos cintas en forma de X para que, si se rompe el vidrio, no se disperse,» explica Cecilia. Las casas con techos de palapa, hechas de paja, están siendo evacuadas por su vulnerabilidad.
Además de asegurar sus viviendas, los habitantes de Quintana Roo están almacenando agua potable y comida enlatada. «Es importante tener al menos de tres días a una semana de agua potable en garrafones y comida enlatada, porque se cortan los suministros,» comenta. Las autoridades ya han cortado el suministro de agua para evitar que los tanques se vacíen y sean arrastrados por los fuertes vientos.
El temor a lo desconocido y la incertidumbre sobre la categoría con la que llegará el huracán añade una capa extra de ansiedad. «Realmente no sabemos en qué categoría va a llegar,» dice Cecilia, preocupada. Los supermercados y negocios están vacíos debido a las compras de pánico, un reflejo del miedo y la necesidad de estar preparados para lo peor.
Avisos locales

La organización local es rápida y eficiente. «Hay muchísimos refugios, en escuelas, para la gente que no tiene un techo. El municipio se organiza rápido,» asegura Cecilia. A pesar de la preparación, la situación sigue siendo aterradora para quienes nunca han vivido algo similar. «Yo particularmente tengo mucho miedo porque nunca lo viví,» admite.
Con la llegada inminente del huracán, que se espera traiga consigo fuertes lluvias e inundaciones, los residentes deben mantener la calma y esperar a que pase lo peor. «Estos días ha estado muy caluroso, lo que atrae el huracán. Y si se llega a desarmar, se vuelve a armar por el golpe de temperatura,» añade Cecilia.
La comunidad de Quintana Roo está haciendo todo lo posible para protegerse y estar preparada. «Siempre tienes que pensar en el peor escenario para estar preparado y tener todo,» concluye Cecilia, reflejando el espíritu de resiliencia de la región ante estos eventos naturales recurrentes.




