Por Sebastián Rametta (especial para AGNoticias)
Con el diario del lunes todos hablan de Franco Colapinto, el Argentino que llegó a la Fórmula Uno. El que quebró 42 años de sequía para nuestro país sumando puntos en la máxima categoría del automovilismo internacional .
Hablan del heredero del Balcarceño Juan Manuel Fangio, o del Arrecifeño José Froilán González, los máximos referentes que tuvo Argentina en la F1. Pero también nos falta nombrar a Carlos “Lole” Reutemann como así también a Gastón Mazzacane, Esteban Tuero o Norberto Fontana.
Pero todos comentan y comentan el logro y ahora todos saben de F1. Todos hablan de automovilismo, pero la realidad es que pocos o contados con los dedos de una mano, han realizado un análisis de lo que está sucediendo realmente.

Repasemos historia y presente
Hay un hijo de estas tierras que con mucho sacrificio, alejándose de su familia a sus 14 años siendo un niño, comenzó a forjar un destino incierto en ese momento, pero muy real en el día de hoy .
Tan real que el viernes, después de chocar contra las barreras de contención en la curva 3 del Autódromo de Baku en Arzerbaiyan, parecía que se venía un fin de semana incierto para él, Si bien la confianza en los mecánicos siempre está, nadie sabía a ciencia cierta si el auto quedaría como debía después del golpe contra los costados de la pista.
El trabajo fue arduo para el equipo Williams. Debían reconstruir el vehículo de Franco en menos de dos horas para las pruebas libres 2 y esperar que el piloto argentino lo analizara a full para el resto del fin de semana. Claro; a esta altura ya Franco trabajaba a la par con el psicólogo del equipo y el ingeniero de pista para comprender lo que sucedió y como seguiría de allí en más hasta el día domingo .
Ese triunvirato fue perfecto. Salió a pista en las libres dos. El auto estaba como quería, logró mantenerse siempre cerca de los tiempos de su compañero, e incluso superarlo. El callejero de Baku es tal cual Mónaco: un error e indefectiblemente terminás contra el muro.
La mejor respuesta
Llegó el gran momento de clasificar el día sábado y todo era expectativa en los boxes. ¿Qué pasaría con él?. ¿Podría estar en la Q2 o se quedaría en la Q1 como le sucedió en Monza?.
Para sorpresa de todos periodistas, aficionados y del propio equipo inglés, Colapinto selló una clasificación extraordinaria llevando su auto a la Q3 y quedando en noveno lugar de partida por delante de su compañero de equipo Alex Albon. Todo lo malo quedaba atrás y la alegría invadió el box de Williams. Luego debido a que Lewis Hamilton retiró el auto del parque cerrado y fue penalizado, ese hecho lo llevó a largar desde el octavo lugar de la grilla.

Domingo de Franco
El día domingo el semáforo daba la orden de partida y Franco conservaría su lugar así durante 16 vueltas. Hasta que ingresó en boxes, cambió sus neumáticos y… a tirar hasta el final de la carrera con un compuesto duro. La estrategia era buena, pero sabía que la degradación de los neumáticos podían llevarlo a caer en el clasificador. Luchó con uñas y dientes para mantenerse siempre entre los diez primeros, al punto que contuvo muy bien los embates del siete veces Campeón del Mundo Lewis Hamilton, con un Mercedes muy superior a su Williams.
Finalmente en la anteúltima vuelta Carlos Sainz y Sergio Pérez protagonizaron un accidente en donde ambos quedaron afuera y así Franco, siendo constante, pudo acceder desde el décimo al octavo puesto. Y sumar sus primeros puntos en el torneo convirtiéndose en el cuarto piloto argentino en sumar unidades dentro de la máxima categoría.
Hoy todos son especialistas dentro de lo que es la F1. Desde el que ve fútbol hasta el que juega al criquet… La realidad es que quienes nos especializamos en Automovilismo, hacemos análisis de muchas variantes. Y eso nos permite saber que el talento que posee Franco Colapinto lo va a llevar a lograr grandes resultados en el futuro.

Hoy debe formarse, cumplir con el objetivo que es hacer experiencia para lo que viene, conocer bien los circuitos y tratar de no romper su auto. Capacidad sobra y más porque la telemetría demuestra que el joven argentino ha sido incluso superior a su compañero, que posee ya más de cinco años compitiendo en la categoría.
La próxima prueba será el fin de semana que viene en Singapur, otro circuito complicado y más aún siendo que se corre de noche.

