La propuesta fue presentada en el Concejo Deliberante de la mano de Adriana Gauna, docente de la Escuela Enrique Larreta. Surgió a partir de la experiencia con una alumna de 9 años y busca brindar herramientas para actuar ante una crisis epiléptica. // Ver reel.
El Protocolo PILI fue presentado en el Concejo Deliberante con el objetivo de promover la información. Y también establecer pautas de actuación ante situaciones de epilepsia en instituciones educativas y otros espacios.
La iniciativa fue impulsada por Adriana Gauna, docente de la Escuela Enrique Larreta. Ella comenzó a desarrollar el protocolo a partir de su experiencia con Pili, una alumna de 9 años que tiene parálisis cerebral, utiliza silla de ruedas y atraviesa crisis epilépticas.
En diálogo con AGNoticias, Gauna explicó que la propuesta nació de la necesidad de que todos los integrantes de la institución supieran cómo actuar frente a una situación de este tipo. “Se me ocurrió armar un protocolo para que todos los integrantes de la escuela sepan cómo actuar en ese difícil momento para mi alumna”, relató la docente.
Según contó, las crisis que experimentaba la niña solían ser breves. Sin embargo, este año le tocó atravesar un episodio más intenso. Una experiencia que la llevó a revisar y modificar las pautas iniciales para que pudieran responder de manera más efectiva ante una emergencia.
A partir de esa situación, la docente trabajó en una herramienta que permita actuar con mayor claridad y rapidez. Especialmente cuando es necesario solicitar asistencia médica.
Uno de los puntos centrales del Protocolo PILI es que, al comunicarse con los servicios de emergencia, se pueda identificar rápidamente que se trata de un niño o niña con una condición de salud preexistente que requiere atención urgente.
“La idea es que cuando uno llame a los servicios de emergencia se diga ‘Protocolo PILI’. Que sepan que se trata de un niño que tiene alguna enfermedad previa o que necesita de manera urgente que se acuda. Y no tener que estar tardando”, explicó Gauna.
La presentación en el Concejo Deliberante busca dar visibilidad a esta iniciativa. Que nació de una experiencia concreta dentro del aula y apunta a que docentes y otras personas cuenten con herramientas para responder adecuadamente ante una crisis epiléptica.
De esta manera, el Protocolo PILI pone en primer plano la importancia de la información, la preparación y el acompañamiento para afrontar situaciones de emergencia y brindar una respuesta oportuna a quienes lo necesitan.




