El Grupo Agroempresa está cumpliendo nada menos que 40 años, y desde AGNoticias nos asomamos para conocer su realidad. Un presente que la encuentra en distintos puntos de la Argentina productiva, incluída Alta Gracia. Para ello dialogamos con Silvia Mizzau, una de sus titulares.
“Cumplimos 40 años y es el momento de hacer una mirada retrospectiva y buscar dónde nacimos. Fue una pequeña veterinaria que fundaron mi papá y mi mamá en Jesús María. Yo digo que a lo largo del tiempo se ha mantenido un ADN que nos permite tener una identidad, entendiendo esto como la forma de ver y hacer las cosas a lo largo del tiempo. Tiene que ver con la adaptación, con la perseverancia, con resistir y seguir dándolo siempre todo para pasar de ser un emprendimiento unipersonal a tener hoy más de 300 personas involucradas».
Y con seguir teniendo vigencia en el marco de un país que en cuatro décadas propuso todo tipo de escenarios…
Desde un principio se ha podido pasar por distintas adversidades que tuvieron que ver con el clima, con lo político o lo económico. Todo eso se le suma a todos los cambios que propone el mercado a lo largo del tiempo, haciéndose más exigente.
O sea, además, hay que tener la muñeca suficiente para adaptarse a tiempos que van cambiando y que requieren otras políticas comerciales.
Cien por ciento. Por ahí me preguntan cuál es la clave, y yo siempre digo que no hay una sola clave. Son un montón de pequeñas cosas que se van haciendo día a día. Hemos incorporado y aprehendido la noción de equipo. En esta segunda generación que estamos a cargo de la empresa lo hemos puesto como logo y como meta. Pusimos a la persona en el centro y así nació este “co creando evolución” que tiene que ver con hacer las cosas juntos y evolucionar de manera conjunta, con las personas internas y externas de la organización.
El mejor jugador siempre es el equipo, ¿no?
Exactamente. Se trata de incluir al cliente en una nueva proyección que tenga que ver con el mercado. Al proveedor con lo que tenga que ver con tendencias específicas y por supuesto, ser recíproco con la comunidad que nos ha acompañado en el crecimiento todos estos años. Es una devolución a esa comunidad a través de distintos caminos como la educación. Compartir con todos ellos los aprendizajes que hemos logrado adquirir a lo largo de todos estos años de crecimiento.

El objetivo es siempre darle siempre soluciones a los clientes
Claro, por eso empezamos con cursos de maquinarias agrícolas, de administración granaria, de muchos temas relacionados y hasta programamos charlas sobre temas educativos de extrema vigencia. Involucramos en esto a todos los sectores, sin distinción. Como segunda generación nos hemos responsabilizado de honrar el legado que nos han dejado nuestros padres y nos imponemos seguir construyendo sobre la huella.

