Luis Altamira presenta en Alta Gracia El sueño de Maximilian, una novela que recupera la historia de Butch Cassidy y su paso por la Patagonia argentina. A partir de fotografías, documentos y hasta un informe de la Agencia Pinkerton, el autor reconstruye al hombre detrás de uno de los personajes más famosos del Lejano Oeste.
La imagen de Butch Cassidy quedó marcada para muchas generaciones por el cine. El rostro de Paul Newman, su simpatía y la personalidad despreocupada del personaje de Butch Cassidy & the Sundance Kid construyeron una versión cinematográfica difícil de separar de la historia real.
Sin embargo, detrás de esa figura existe un hombre mucho más complejo. Robert LeRoy Parker —quien posteriormente adoptaría el nombre de George Cassidy y sería conocido como Butch Cassidy— fue un delincuente que robó bancos, trenes y remesas de dinero, pero que también pasó cuatro años dedicado a una actividad completamente diferente: la cría y venta de ovejas y vacas en la Patagonia argentina.
Ese período es uno de los ejes de El sueño de Maximilian, el libro de Luis Altamira, quien decidió reconstruir la historia de Cassidy y su vínculo con Argentina.
Entre 1901 y 1905, Butch Cassidy llegó a Cholila junto a Harry Longabaugh, conocido como Sundance Kid, y Ethel Place, la mujer de Sundance. Los tres utilizaron identidades falsas y ocuparon unas 625 hectáreas, donde se dedicaron a la cría de ganado que posteriormente vendían a una compañía chilena.
“Existen fotografías de ellos aquí, documentos con sus firmas, y hasta un informe de la Agencia Privada de Detectives Pinkerton, que logró localizarlos en Cholila”, explicó Altamira a AGNoticias.
Del personaje de Paul Newman al hombre real
Para el autor, investigar la vida de Cassidy también implicó revisar la propia imagen que tenía del personaje.
“Yo tenía la imagen de Butch Cassidy de la película Butch Cassidy & the Sundance Kid, estrenada en Argentina a comienzos de los años setenta”, contó. Pero la investigación le mostró otro rostro. El Cassidy real, según las fotografías y documentos que analizó, era “un hombre macizo, menos buen mozo que el actor, más serio, aunque no carece de simpatía”.
También encontró una diferencia central entre la ficción y la realidad: la capacidad de Cassidy para planificar y ejecutar sus delitos. “Tenía una sagacidad a la hora de cometer delitos que el personaje interpretado por Newman distaba de tener”, señaló Altamira.
La propia historia policial del delincuente tiene un dato llamativo. A pesar de haber participado en robos de bancos, trenes y remesas de dinero destinadas al pago de trabajadores de una mina, Cassidy solamente estuvo preso una vez en su vida. Y no fue por ninguno de esos grandes golpes.
La fotografía que aparece en la tapa de El sueño de Maximilian fue tomada cuando Cassidy ingresó a la penitenciaría de Laramie, en Wyoming. El motivo de su detención fue la compra de un caballo robado. “La foto se la sacaron cuando ingresó a la penitenciaría de Laramie. Y la contratapa es la ficha que le llenaron cuando el tipo ingresó a la cárcel”, explicó el escritor.

El sueño de Maximilian
El título de la novela remite directamente al padre de Butch Cassidy, Maximilian Parker.
Maximilian había llegado a Estados Unidos cuando tenía siete años, procedente de Manchester, Inglaterra. Sus padres, ingleses convertidos al mormonismo, atravesaron el océano y luego se trasladaron en carreta hasta Beaver, Utah, con la intención de construir una vida basada en el trabajo de la tierra.
Pero ese sueño no llegó a concretarse. Según Altamira, Cassidy heredó esa aspiración y también conoció su fracaso. Sin embargo, no abandonó completamente la idea de vivir de la tierra. Una de las pruebas aparece justamente en su etapa argentina: durante cuatro años se dedicó a criar y vender ganado en la Patagonia.
“Una prueba de ello son los cuatro años que se dedicó a la cría y venta de ovejas y vacas en nuestra Patagonia”, sostuvo.
La pregunta que queda abierta
Más allá de los documentos, las fotografías y los registros que permiten reconstruir parte de su recorrido, hay una pregunta que continúa intrigando al autor: ¿qué llevó a Butch Cassidy a convertirse en ladrón?
Si pudiera sentarse cinco minutos frente a él, esa sería una de las primeras cosas que le preguntaría. “Muchas cosas, pero una sería qué fue lo que lo llevó a la decisión de convertirse en un ladrón”, respondió Altamira.
La novela no transcurre en Córdoba, pero su presentación en Alta Gracia tiene para el escritor un significado personal. Nacido en Viedma, Río Negro, Altamira vive en Alta Gracia desde los nueve años.
“Creo que no podría vivir mucho tiempo en otro lugar”, expresó.
Con El sueño de Maximilian, el autor propone volver sobre una historia atravesada por el delito, las identidades falsas, la Patagonia y también por el intento de construir una vida alejada de los robos. Una historia en la que el hombre real aparece bastante más lejos del simpático forajido que inmortalizó Hollywood.





