En el marco del Día de la Tradición, el Instituto Agrotécnico Padre Domingo Viera realizó su jornada “Tranqueras Abiertas” con destrezas criollas, muestras de producción y una gran participación de familias. Desde la escuela destacaron el valor de la resiliencia y la solidaridad para sostener el proyecto educativo y comunitario.
El Instituto Agrotécnico Padre Domingo Viera vivió una mañana colmada de actividades, música, sabores y reencuentros. La propuesta, conocida como “Tranqueras Abiertas”, convocó a estudiantes de los tres niveles —Inicial, Primario y Secundario— junto a docentes y familias, en una celebración que buscó poner en valor las costumbres argentinas y mostrar el trabajo que se desarrolla a diario en la institución.
“Estamos muy contentos. Hoy festejamos el Día de la Tradición y también abrimos algunas aulas para que se puedan ver los trabajos que realizaron los alumnos”, expresó Silvia Molina, parte del equipo institucional, a AGNoticias.




El campo escuela ofreció un recorrido por diferentes propuestas: venta de productos elaborados por los propios estudiantes —como plantines, miel y dulces— y demostraciones de destreza criolla, como el ensillado de caballos. Además, sobre el escenario se sucedieron danzas y cantos folklóricos.
Molina remarcó el valor de encontrarse nuevamente en una jornada amplia y abierta. “Si hay una palabra que define esta actividad es resiliencia. Venimos de un tiempo con dificultades, desde inclemencias climáticas hasta robos, que complicaron mucho el día a día. Pero hoy la comunidad está acá, presente, con alegría”, señaló.






Luego agregó: “También hablamos de solidaridad. Gracias al apoyo de muchas personas, la obra está casi terminada y esperamos poder mudarnos el año que viene”.
Las familias de los cursos superiores estuvieron a cargo del buffet, ofreciendo comidas y bebidas típicas para quienes se acercaron. La propuesta se extendió hasta el mediodía y dejó una impresión compartida: la escuela volvió a abrirse hacia afuera, fuerte y en comunidad.
“Esto nos llena de orgullo. Es una fiesta completa”, cerró Molina con una sonrisa que condensaba el clima del día.










