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¿Y ahora qué?

Consentimiento Informado… ¿Y ahora qué?

Consentimiento Informado… ¿Y ahora qué?
Por Elizabeth «Loli» Guibaudo

En la columna anterior te adelanté que hoy dedicaría la columna a este instrumento que es fundamental conocer.

Si te perdiste la anterior, trató sobre las historias clínicas, su contenido y nuestro derecho como pacientes a conocer todo su contenido y pedirlas cuando creamos necesario.

Te dejo el link por si te la perdiste: https://www.altagracianoticias.com/historia-clinica-y-ahora-que/

Hoy vamos a desandar el camino de un documento que se encuentra contenido en la ley sobre Salud Pública que se sancionó en el año 2009; y que contiene exactamente todos los derechos de los pacientes en su relación con los profesionales e instituciones de la Salud, la 26.529.

Esa ley tiene un raconto pormenorizado de los derechos de los pacientes, las formas de las historias clínicas y un capítulo especial que es el tercero, dedicado íntegramente al CONSENTIMIENTO INFORMADO.  

Empecemos como siempre por las definiciones y la ley es muy precisa.

¿Qué es el consentimiento informado?

Dice el art. 5:

“Entiéndese por consentimiento informado la declaración de voluntad suficiente efectuada por el paciente, o por sus representantes legales, en su caso, emitida luego de recibir, por parte del profesional interviniente, información clara, precisa y adecuada con respecto a:

a) Su estado de salud;

b) El procedimiento propuesto, con especificación de los objetivos perseguidos;

c) Los beneficios esperados del procedimiento;

d) Los riesgos, molestias y efectos adversos previsibles;

e) La especificación de los procedimientos alternativos y sus riesgos, beneficios y perjuicios en relación con el procedimiento propuesto;

f) Las consecuencias previsibles de la no realización del procedimiento propuesto o de los alternativos especificados;

g) El derecho que le asiste en caso de padecer una enfermedad irreversible, incurable, o cuando se encuentre en estadio terminal; o haya sufrido lesiones que lo coloquen en igual situación, en cuanto al rechazo de procedimientos quirúrgicos, de hidratación, alimentación, de reanimación artificial o al retiro de medidas de soporte vital, cuando sean extraordinarios o desproporcionados en relación con las perspectivas de mejoría; o que produzcan sufrimiento desmesurado. También del derecho de rechazar procedimientos de hidratación y alimentación cuando los mismos produzcan como único efecto la prolongación en el tiempo de ese estadio terminal irreversible e incurable;

h) El derecho a recibir cuidados paliativos integrales en el proceso de atención de su enfermedad o padecimiento.

Bueno…. es importantísimo que entendamos que el Consentimiento Informado es un documento que nos darán para firmar previo a todo procedimiento médico en el que sea requerido y que lo que busca es protegerte.

¿De qué manera te protege?

Porque te asegura que conozcas y comprendas todo lo que los profesionales de la salud harán sobre tu cuerpo.

¿Me puedo negar a la práctica?

Exactamente para eso sirve también. Si bien se llama CONSENTIMIENTO, está en tu libertad otorgarlo o no.

¿Es verbal o escrito?

El CI, por norma, es verbal salvo en los casos en que expresamente se impone su instrumentación por escrito. Como cuando se trata de internación, intervenciones quirúrgicas, procedimientos diagnósticos o terapéuticos invasivos, o su revocación.

¿Qué forma tiene un consentimiento informado?

Eso depende de la práctica, tratamiento o intervención a realizarse pero para que tengas una idea, a continuación dejo un modelo de consentimiento informado para una anestesia:

CONSENTIMIENTO INFORMADO: Para la Anestesia y Analgesia Postoperatoria

 Nombre y Apellido del Paciente: ………………………..

Fecha de Nacimiento: … / … / …

Yo,………………………………………………………………autorizo la administración de anestésicos, analgésicos y/o sedantes, y la implementación de las técnicas de monitorización que resulten necesarias, bajo la dirección de un médico anestesiólogo miembro de la División Anestesia, Analgesia y Reanimación del Hospital.

Se me ha explicado sobre las alternativas de la administración de anestesia, y acepto permitir una o más de las formas siguientes de anestesia o analgesia, como la más adecuada para mi tratamiento:

 Anestesia general: con agentes intravenosos y/o gases inhalados que me originaran inconsciencia.

Regional: anestesia cerca de grandes nervios que temporalmente harán que pierda las sensaciones de dolor en algunas zonas de mi cuerpo.

Anestesia epidural / raquídea: en el caso de anestesia y/o analgesia perioperatoria.

Local con agentes locales, con o sin la administración de sedantes endovenosos.

Entiendo que durante el curso de la anestesia / operación pueden surgir cambios imprevistos en mi estado clínico que obliguen a modificaciones de la atención que se me brinda; el anestesiólogo actuará como guardián de mis intereses, teniendo como prioridad mi seguridad.

Estoy consciente de que es imposible garantizar los resultados de la administración de estos tratamientos a mi persona. Entre los efectos adversos frecuentes están náuseas y vómitos, cefaleas, dorsalgia, faringitis o ronquera dolorimiento muscular e hinchazón de tejidos blandos. Además la cirugía menor puede conllevar peligros anestésicos graves e imprevistos, algunos de estos riesgos y complicaciones (aunque reconozco que no son los únicos) son los siguientes: daño de ojos, boca, dientes o cuerdas vocales, neumonía, insensibilidad, sueños o recuerdos de sucesos transoperatorios, dolor o parálisis, lesión de venas, arterias, hígado o riñones, reacciones medicamentosas adversas y en casos raros, daño cerebral permanente, ataque al corazón y muerte.

Estos posibles riesgos se pueden sufrir con anestesia general, regional o local. Certifico que hasta donde tengo entendimiento, he referido al anestesiólogo que ha obtenido este consentimiento, los siguientes puntos: 1. Todas las enfermedades que he sufrido. 2. Todas las anestesias que he recibido anteriormente y sus complicaciones, hasta donde llegaron a mis conocimientos. 3. Cualquier alergia a medicamentos que sufro. 4. Todos los fármacos que recibí en los últimos 12 meses y que he respondido con la verdad a todas las preguntas adicionales planteadas por el anestesiólogo.

También me han sido explicadas la naturaleza y la finalidad de la asistencia anestésica. He tenido la oportunidad de plantear preguntas y todas han sido respondidas con satisfacción. Entiendo que puedo retractarme y anular este consentimiento en cualquier momento antes de serme administrado el tratamiento anestésico, analgésico y/o sedación.

En caso de embarazadas: entiendo que los anestésicos cruzan la placenta y anestesian temporalmente al feto. Son muy raras las complicaciones que éste sufre por anestesia durante el embarazo, pero entre los riesgos (no exclusivamente) están: defectos congénitos, trabajo de parto prematuro, lesión cerebral permanente y muerte. Aunque en el estado actual del conocimiento la evidencia para estos hechos pueda ser controvertida.

FECHA: / /

 FIRMA DEL PACIENTE

FIRMA DEL RESPONSABLE

Como ves, es simplemente la declaración de que conocés y comprendés los procedimientos; y te animo a que no sientas nunca miedo o vergüenza de preguntar todo aquello que no comprendas o a lo que le temas. Para eso están los médicos también, para informarte y evacuar todas tus dudas. No firmes si no estás de acuerdo o si hay algo que no entendés. Preguntá hasta que todo quede clarito como el agua!

¡Hasta la próxima semana!