Con buen vino, gastronomía y música italiana pasó la quinta edición del Vin Brulé, un evento pensado para familias, turistas y vecinos. Más de 2000 personas presentes, litros de vino caliente, exhibiciones, stands y una variada grilla de actividades culturales.
Despeñaderos volvió a vivir una de sus celebraciones más esperadas del invierno. La quinta edición del Festival del Vin Brulé reunió a más de 2.000 personas en una jornada marcada por la gastronomía, la música, la cultura y el encuentro, consolidando una propuesta que año tras año gana protagonismo dentro de la agenda regional.
Con un importante marco de público y una jornada que acompañó con un clima ideal, vecinos y visitantes se acercaron para disfrutar de una celebración que busca recuperar y poner en valor la tradición italiana vinculada al tradicional Vin Brulé, al mismo tiempo que genera un espacio para visibilizar el trabajo de emprendedores, productores y gastronómicos de Despeñaderos.
Asimismo, estuvieron presentes el intendente Ariel Díaz, la diputada nacional Carolina Basualdo y visitó la localidad por primera vez el senador de la República de Italia, Mario Borghese.




Una fiesta que impulsa la producción local
Uno de los principales ejes de esta edición fue la participación de emprendimientos y espacios gastronómicos de la localidad. La feria emprendedora y los diferentes puestos ofrecieron una amplia variedad de platos, productos y propuestas elaboradas por trabajadores de la comunidad.
Desde la organización remarcaron que la convocatoria representó una oportunidad concreta para el sector local, con una importante participación y récords de ventas registrados durante la jornada. En ese sentido, destacaron que este tipo de eventos permiten generar trabajo, visibilidad y nuevas oportunidades para quienes producen y emprenden en Despeñaderos.




Entre los emprendimientos y espacios gastronómicos que participaron estuvieron Armoniche, Algo Riko, Cata Ferrario, Estación Lucas, De Pasarela, Chupelupe, Pastas Caseras M, Salames El Gringo, La Herrería, Cooperadora “Amigos del Hospital”, Asociación Bella Sicilia, Mis Delicias, Despeñaderos Florece, Santa Francisca, Kairos, Pía Massa Pastelería, Bendita Pastelería, Puesto 14, Los Churros de Nulfa, María Vergara, Estancia Santa Teresa y Di Lucia sin gluten.
Tradición, gastronomía y encuentro
El Vin Brulé fue nuevamente el gran protagonista de la celebración, acompañado por distintas actividades que completaron la propuesta y convocaron a personas de todas las edades.
La jornada contó con la presencia de las tradicionales motos Vespa, degustaciones en vivo, el clásico bingo musical y diferentes propuestas pensadas para compartir en familia y con amigos. De esta manera, la celebración volvió a combinar la historia y las raíces italianas con una mirada puesta en el presente y en el desarrollo de la comunidad.




La quinta edición también permitió fortalecer el perfil turístico de Despeñaderos, posicionando al Festival del Vin Brulé como una propuesta capaz de atraer visitantes de localidades cercanas y generar movimiento en distintos sectores de la economía regional.
Desde la organización destacaron que el crecimiento del festival representa una oportunidad para continuar poniendo en valor todo lo que Despeñaderos tiene para ofrecer y señalaron que el objetivo es seguir construyendo eventos que vinculen turismo, cultura, gastronomía y producción local.




Con más de 2.000 personas presentes, el Vin Brulé cerró así una nueva edición con balance positivo y volvió a demostrar que una tradición puede transformarse también en una herramienta para generar encuentro, fortalecer la identidad y acompañar el crecimiento de quienes producen y emprenden en la comunidad.




