La escuela celebra la concreción de una mejora clave para el invierno. La directora Silvana Maurelli destacó, en diálogo con AGNoticias, el impacto positivo en el comedor, las aulas y en la cocina del PAICOR.
Después de años de gestiones y pedidos, la Escuela República Italiana de Alta Gracia dio un gran paso hacia la comodidad y el bienestar de sus estudiantes: ya comenzó la obra que conectará el edificio al servicio de gas natural. Se trata de una mejora largamente esperada por toda la comunidad educativa.
“Es algo muy importante para nosotros. Poder calefaccionar los espacios en invierno y tener un ambiente más cálido es fundamental”, expresó a AGNoticias la directora de la institución, Silvana Maurelli.
La obra, que tiene un plazo estimado de 35 días, contempla la colocación de caños, calefactores y la conexión desde la red externa hasta el interior del establecimiento. Luego, será Ecogas quien deberá realizar la inspección final para habilitar el servicio. Si todo marcha según lo previsto, la escuela podrá encender sus calefactores después del receso de julio.


Maurelli destacó el impacto que esta mejora tendrá especialmente en el comedor escolar: “Es muy importante también para el sector del PAICOR. Ahora se podrá cocinar sin estar pendientes de cuánto queda en el tubo de gas o si hay que hacer un nuevo pedido”.
La iniciativa fue posible gracias al trabajo conjunto entre la escuela, FODEMEP, el municipio y la empresa responsable de la obra. Según detalló la directora, el empuje final llegó tras una visita del Intendente, quien se acercó por otra obra y tomó nota del potencial de la conexión al gas natural, ya que los caños pasaban por la vereda. “Habló con las autoridades correspondientes y en poco tiempo se activó el proyecto”, explicó.


Además del gas, la escuela viene sumando otras mejoras en lo que va del año. Uno de los logros más importantes fue la finalización del techo del patio, lo que permitió cubrir por completo esa área. “Ahora los chicos pueden ir al baño sin mojarse cuando llueve, algo que antes era un problema porque los sanitarios están afuera. También podemos realizar actos sin depender del clima”, destacó Maurelli.
Ese proyecto se concretó con fondos mixtos: la cooperadora escolar —integrada por docentes, familias y estudiantes— aportó las chapas, mientras que la municipalidad se encargó de las vigas y la mano de obra. También se instalaron nuevos bancos en distintos sectores del patio, sumando comodidad para la vida escolar diaria.
“Las mejoras se van haciendo de a poco, con mucho esfuerzo y el acompañamiento de toda la comunidad”, concluyó la directora.





