En el marco de un nuevo aniversario de Ni Una Menos y tras el conmocionante femicidio de Agostina en Córdoba, la abogada local Daniela Ferrari expresó su dolor por el caso y realizó observaciones sobre algunos aspectos del proceso judicial. Además, remarcó la necesidad de seguir visibilizando la violencia de género y proteger a niñas y mujeres.
El reciente femicidio de Agostina, la adolescente asesinada en la ciudad de Córdoba, volvió a poner en agenda la problemática de la violencia contra las mujeres. En ese contexto, y a pocos días de una nueva movilización de Ni Una Menos, la abogada local Daniela Ferrari compartió su mirada sobre el caso, tanto desde lo humano como desde lo jurídico.
Ferrari, quien interviene en causas vinculadas a violencia de género, relató que el caso la atravesó profundamente. “Nos conmovimos mucho. Con Valentina estábamos viviendo situaciones muy difíciles en tribunales en esos mismos días. De hecho, lamentablemente, Valentina estaba sentada al lado de la mamá de Agostina cuando ambas entregaban sus celulares para ser peritados”, recordó.
La letrada expresó además su dolor por la muerte de la adolescente y apuntó contra quienes ejercen violencia extrema sobre mujeres y niñas. “Duele que siga pasando esto, sobre todo a una menor, a una niña que recién comenzaba su vida. Caer en manos de depredadores, de psicópatas, porque no tengo otra palabra para decirlo. Son personas que tienen a la mujer como un objeto, sea niña, adolescente o adulta”, sostuvo.
En ese sentido, agregó: “No tienen empatía ni la capacidad de darse cuenta de que esa persona tiene derechos, tiene derecho a tener una vida. Es durísimo pensar en lo que puede llegar a hacer una persona realmente enferma”.
Cuestionamientos sobre el proceso judicial
Consultada sobre el accionar de la Justicia y algunas situaciones que generaron debate público durante la investigación, Ferrari aclaró que no le corresponde opinar sobre las decisiones que adopten los fiscales. Sin embargo, sí manifestó reparos respecto a la participación del abogado del niño en el caso.
“No puedo opinar sobre la decisión que van a tomar los fiscales, porque no me corresponde. Pero sí hubo algo que me pareció totalmente raro, que fue ver la presencia del abogado del niño al lado del fiscal”, señaló.
La abogada explicó que conoce de cerca esa figura jurídica porque ella misma ha ejercido ese rol en otras oportunidades. “La función del abogado del niño es estar presente cuando el niño o la niña está viva. En este caso, la niña no está viva. Entonces me pareció, con todo respeto, una puesta en escena que no era necesaria”, afirmó.
Asimismo, detalló que “el abogado del niño representa la voz del niño, no el interés superior del niño. Quien defiende ese interés es el asesor de menores. Cuando el niño ha fallecido, la figura legal que corresponde es la del querellante particular, que puede ser ejercida por la madre o el padre en representación de su hijo”.
Las declaraciones de Ferrari se suman al debate generado en torno a un caso que conmocionó a toda la provincia y que volvió a poner sobre la mesa la necesidad de fortalecer las herramientas de prevención, protección y acceso a la justicia para las víctimas de violencia de género.




