Trabajadores, familias e instituciones se movilizaron en la Plaza Solares en rechazo al proyecto de ley del Gobierno Nacional que busca modificar el sistema de pensiones. Advirtieron que el ajuste recae principalmente sobre los pacientes y señalaron que las históricas dificultades estructurales del sector se siguen profundizando.
Este miércoles, las calles de Alta Gracia volvieron a ser el escenario de un reclamo urgente. En el marco del paro nacional por discapacidad, diversas instituciones locales, junto a trabajadores de la salud, terapeutas y familias, se concentraron en la emblemática Plaza Solares para visibilizar un panorama que no dudan en calificar como verdaderamente «crítico».

La medida de fuerza a nivel nacional, que tuvo su fuerte correlato y acatamiento en nuestra ciudad, surge como respuesta directa al proyecto de ley titulado “Contra el Fraude de Pensiones por Invalidez”, recientemente enviado por el Poder Ejecutivo al Senado de la Nación.
Esta iniciativa oficial busca avanzar con un reempadronamiento masivo de los actuales beneficiarios de pensiones no contributivas, argumentando un salto desproporcionado en la entrega de las mismas durante las últimas dos décadas.
Sin embargo, el texto impone auditorías exhaustivas, establece suspensiones automáticas en caso de presuntos incumplimientos y elimina el nomenclador de prestaciones.
Desde las organizaciones del sector, el rechazo es rotundo. Lejos de verlo como un ordenamiento, denuncian que estas medidas representan un severo ajuste estatal que vulnera derechos adquiridos y pone en jaque los tratamientos.




Los pacientes, la principal variable de ajuste
Durante la manifestación en la Plaza Solares, el mensaje de los vecinos fue claro. Si bien las instituciones pueden intentar buscar herramientas o alternativas de emergencia para sostener sus puertas abiertas, la principal preocupación y angustia está puesta en quienes reciben las prestaciones.
Una vez más, advierten que los más afectados por los recortes y las trabas burocráticas terminan siendo los pacientes y sus familias.
Quienes alzaron la voz en el centro de Alta Gracia explicaron que el panorama actual no es nuevo, pero sí se ha vuelto muchísimo más complejo.
El sector de la discapacidad ya venía arrastrando dificultades estructurales que aún no han sido resueltas. Hoy, el sistema se encuentra operando al límite, tensionado tanto por la asfixiante situación económica como por la falta de implementación de políticas públicas efectivas que brinden previsibilidad.
La mirada puesta en el Congreso
Con la problemática instalada nuevamente en el espacio público, las instituciones y los trabajadores que se manifestaron en Alta Gracia mantienen sus expectativas puestas en el rol que desempeñarán los legisladores en el Congreso a la hora de debatir el proyecto.
No obstante, advirtieron que el estado de alerta se mantiene y aclararon que la lucha continuará para defender la calidad de vida de las personas con discapacidad.


