La agrupación de mujeres moteras de Alta Gracia lleva adelante una campaña solidaria que llegará a hospitales, escuelas rurales y especiales. “Nos llena el alma”, expresó Viviana Aguirre, de «Furias Rojas».
Con la llegada del Día del Niño, el grupo de mujeres moteras «Furias Rojas» se prepara para una nueva jornada solidaria que beneficiará a más de 150 chicos y chicas de Alta Gracia y la zona rural. El operativo incluirá donaciones de regalos, meriendas y elementos didácticos que serán entregados en escuelas, hospitales y espacios comunitarios.
“Es el esfuerzo de todo un equipo de mujeres solidarias y también de la gente que nos apoya día a día. Estamos felices y orgullosas”, dijo Viviana Aguirre, una de las integrantes de Furias Rojas, en diálogo con AGNoticias. Junto a Claudia Sánchez, cofundadora del grupo, coordina desde hace semanas los preparativos para la entrega, prevista para el sábado anterior al Día del Niño.
Las entregas se realizarán en el Hospital Arturo Illia, la escuela especial Carolina Mosca, el jardín de infantes en Los Espinillos —“muy precario, con una sola salita”, según comentó Viviana—, la escuela rural de Punta de Agua y el Roperito Alitas Mágicas.


“Vamos a llegar a lugares donde muchas veces nadie llega. Gracias a una colecta enorme, a rifas, y al trabajo de cada una de las 43 mujeres que forman Furias Rojas, esto es posible”, agregó Aguirre. También destacó especialmente el compromiso de Andrea Oyola y Picu Pipino, quienes se encargaron de relevar los espacios donde se entregarían los regalos y de organizar gran parte de la recaudación.
Además de los juguetes, se armarán paquetes con meriendas y juegos inflables. “Estamos terminando de inflar las pelotas y armar todo lo que vamos a llevar. La emoción que sentimos es enorme”, compartió.
El grupo también colaboró recientemente con donaciones puntuales: entregaron pañales, gasas, guantes y agua oxigenada a un niño que lo necesitaba, y ayudaron económicamente a otra familia para que pudiera pagar una obra social.
El espíritu de Furias Rojas combina la pasión por las motos con la solidaridad. “Esto nos une y nos mueve. No es solo una entrega de juguetes. Es llevar alegría, contención y decirle a cada chico que no está solo”, concluyó Viviana.




