En esta sección te invitamos a conocer las historias de aquellos altagracienses viviendo en diferentes partes del mundo. AGNoticias dialogó con Florencia quien logró tramitar la ciudadanía italiana hace algunos años y esto transformó su vida por completo. Tras haber vivido en varios países de Europa, se dedica a guiar a otros en el camino hacia su ciudadanía, combinando conocimiento, empatía y su pasión por ayudar.
En AGNoticias la sección «Altagracienses por el Mundo» ya es un clásico de nuestro portal informativo. Un espacio dónde les acercamos los lectores historias de vecinos, amigos o familiares que dejaron su ciudad natal y que ahora están viviendo diferentes experiencias alrededor del mundo. En esta oportunidad, conocemos más a la altagraciense Florencia Ortega.
Tras varios intentos por vivir fuera de Argentina, Florencia finalmente logró concretar su sueño de explorar otras culturas y comenzar una nueva vida en el extranjero. Todo inició con un viaje a Chile, donde pasó 20 días intentando encontrar trabajo, aunque las dificultades legales la obligaron a regresar a su país. Sin embargo, esa experiencia solo alimentó su deseo de emigrar.

Más tarde, convenció a su primo de tramitar juntos la ciudadanía italiana. Con documentos en mano, viajaron a Italia, donde los acompañaron su hermano y su prima. Durante cinco meses vivieron en un pequeño pueblo, enfrentando el invierno y trabajando con una familia italiana que les enseñó el idioma. Esta experiencia les permitió dominar el italiano y superar las barreras culturales.
Una vez obtenida la ciudadanía, el grupo se dividió: su primo regresó a Argentina y los demás se mudaron a Tenerife, en las Islas Canarias. Allí vivieron siete meses trabajando y disfrutando de la vida en una región de clima cálido y paisajes únicos.

De gestora a guía en trámites de ciudadanía: una historia de ayuda y perseverancia
En Argentina, Florencia trabajaba como gestora, especializándose en trámites relacionados con automóviles. Sin embargo, su experiencia personal tramitando la ciudadanía italiana la llevó a descubrir una nueva vocación: ayudar a otros en sus propias gestiones de ciudadanía.
Durante su estancia en Italia, se dedicó a localizar actas de nacimiento para quienes buscaban obtener su ciudadanía italiana. Más adelante, en España, continuó este trabajo, enfocándose en actas españolas tras la apertura de una nueva ley que beneficiaba a nietos de ciudadanos españoles.

Actualmente, Florencia se ha consolidado en este campo, gestionando ciudadanías italianas y españolas, combinando su experiencia profesional como gestora con su pasión por asistir a quienes, como ella, sueñan con conectar sus raíces con nuevas oportunidades.
¿Cómo es la realidad de conseguir trabajo y vivienda en el extranjero?
Emigrar en busca de nuevas oportunidades lleva tiempo. La incertidumbre de no saber si se podrá conseguir trabajo y vivir con una mínima seguridad pesa a la hora de tomar la decisión.
Basándose en su experiencia personal, la altagraciense subrayó la importancia de contar con ciudadanía europea para facilitar el proceso. “A quienes me consultan, siempre les digo que no viajen sin ciudadanía europea si planean establecerse. Sin papeles, no existís; nadie te da trabajo ni te alquila una casa. Todo funciona como debe ser”, explicó.

En cuanto a la vivienda, Florencia destaca una particularidad del continente: es común compartir departamentos con personas desconocidas, muchas veces de diferentes nacionalidades. “En un mismo lugar pueden convivir cuatro personas que nunca se conocieron antes, y funciona muy bien”, agregó.
Para quienes están preparados, enfatizó que emigrar puede ser una experiencia enriquecedora, siempre que se planifique correctamente y se cuenten con los documentos necesarios para evitar contratiempos.

Vivir entre España e Italia: el sueño europeo hecho realidad
Reflexionando sobre su experiencia en Italia y España, la joven destacó los aprendizajes y las diferencias culturales que marcaron su paso por ambos países.
“De Italia, me llevo la comida y la hospitalidad de la gente en los pueblos. Aprendimos mucho y descubrimos que en Argentina hemos adaptado muchas recetas de una manera diferente. Las porciones allá son más grandes, y el ambiente es muy acogedor”, compartió.
En España, Florencia encontró similitudes culturales que la hicieron sentir como en casa, especialmente en la isla donde vivía, rodeada de otros latinos.

Además, resaltó la riqueza de aprender nuevos idiomas durante su estadía. “En Italia llegamos sin saber casi nada de italiano, y en cuatro meses ya podíamos comunicarnos. En España, aunque pensábamos que solo hablaríamos español, terminamos aprendiendo inglés por necesidad».
«Mi prima ya lo hablaba, pero mi hermano y yo no, así que nos adaptamos rápidamente. En un año aprendimos dos idiomas nuevos, lo que me demostró que la mente es capaz de mucho más de lo que creemos”, concluyó.
Experiencias personales y consejos para aquellos que están pensando en vivir en otro país
Sobre los consejos que daría a quienes desean emigrar, Florencia destacó la importancia de la preparación previa. «Primero, infórmense bien sobre el lugar al que quieren viajar: conozcan los requisitos y asegúrense de tener todo lo necesario. Hablar con personas que ya viven allí también puede darles una idea más clara de cómo es la vida en ese lugar”, recomendó.

Por otro lado, señaló que lo que más aprendió y en lo que hace hincapié es que las barreras son mentales. «Cada vez que alguien dice ‘no puedo porque tal cosa’ o ‘tú puedes porque eres de tal manera y yo soy así’, son solo excusas. Todo el mundo puede lograr lo que se proponga, si realmente quiere».
Además, subrayó la necesidad de contar con ciudadanía europea para quienes planean establecerse en Europa. “Sin ciudadanía, conseguir trabajo y vivienda será muy complicado. También es importante llevar un presupuesto suficiente para mantenerse un tiempo hasta encontrar algo estable”, explicó. Aunque no considera imprescindible hablar el idioma del destino, resaltó que saber inglés abre muchas puertas y facilita la adaptación.

¿Volver a Argentina?
Toda persona que emprende un viaje para irse a vivir a otro país lejano y ajeno, lleva consigo en su memoria los recuerdos de los seres queridos que dejó atrás. Florencia expresó que lo que más extraña de Argentina es el “argentinismo”.
«Las reuniones, los amigos, los asados. Aunque se pueden hacer, es más complicado debido a los trabajos, los horarios y la costumbre de no juntarse tan seguido».

Por último, al consultarle por una posible vuelta al país, su respuesta fue que no tiene planes de regresar definitivamente a Argentina, aunque no descarta hacerlo en el futuro.
“Solo volvería de vacaciones. Este último verano estuve en Argentina tras mi regreso de Europa, comencé a trabajar, pero me di cuenta de que no podía crecer económicamente como lo hago fuera. Por eso decidí emprender otro viaje y vivir una nueva experiencia en otra parte del mundo”, compartió.
A pesar de esto, Florencia reconoce que siempre echa de menos nuestro país y se propone regresar al menos una vez al año. Su conexión sigue siendo fuerte, aunque su mirada esté puesta en explorar nuevas oportunidades y aventuras en el exterior.


