La demora y la escasa frecuencia colectivos en Alta Gracia genera gran malestar en distintos barrios de la ciudad. Los reclamos apuntan a la falta de compromiso con los usuarios, sobre todo en las zonas más alejadas del centro.
En barrios como Lalahenes, Parque San Juan y Sabattini -en los límites de nuestra Alta Gracia-, los vecinos expresan un hartazgo que se repite a diario por culpa de los colectivos. “Es un estrés constante. Hay que salir de la casa de uno al menos una hora antes para tomar un colectivo. En ese tiempo te hacés el recorrido caminando”, señalaron a AGNoticias.
Otros sumaron que la situación empeora los fines de semana y feriados: “No piensan en la gente, en sus tiempos. Uno tiene cosas que hacer, no puede ser. Ni hablar de intentar tomar un colectivo un fin de semana o un feriado: es tarea imposible”.
La falta de servicios regulares no solo afecta la rutina laboral, sino también la posibilidad de realizar trámites, llegar a turnos médicos o actividades con un horario fijo. “No hay compromiso con los vecinos, sobre todo con los que vivimos en barrios alejados. No todo pasa por el centro”, remarcaron.
Una frecuencia que no responde a la demanda
En los horarios oficiales, queda claro que los intervalos entre un colectivo y otro son enormes. Durante la semana, en corredores como el Nº 2 y el Nº 3, las esperas pueden superar los 40 minutos en horas pico. Esto hace que la gente tenga que buscar alternativas menos económicas o incluso caminar.
Los fines de semana la situación es aún más crítica: las frecuencias se reducen drásticamente, quedando apenas unos pocos coches funcionando en la mañana y otros en la tarde. Esto limita la movilidad de los vecinos y genera mucho descontento entre aquellos que viven alejados de la zona céntrica.
El reclamo de la gente es claro: mejorar la regularidad y ampliar los recorridos, garantizando que el transporte público cumpla su rol esencial en la vida cotidiana de una ciudad de 60.000 habitantes.

