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Texto Fabril bajó sus persianas tras 80 años y dejó a casi 30 familias en la incertidumbre

Texto Fabril bajó sus persianas tras 80 años y dejó a casi 30 familias en la incertidumbre

Tras más de ocho décadas de historia, la Texto Fabril cerró de manera imprevista. Los trabajadores, que volvían de sus vacaciones, se encontraron con los portones bloqueados. Ahora enfrentan la incertidumbre de su futuro y reclaman el pago del 100% de sus indemnizaciones frente a la intención de la patronal de abonar solo la mitad.

La mañana de este lunes marcó el fin de una era para la industria local y significó un golpe devastador para la comunidad de Alta Gracia. Después de más de 80 años de actividad, la histórica empresa Texto Fabril cerró definitivamente sus puertas, dejando a casi 30 familias sumidas en una profunda incertidumbre laboral y económica.

La noticia se dio a conocer de la manera más cruda posible. Gran parte de los trabajadores, que debían reincorporarse a sus puestos habituales tras finalizar su período de vacaciones, se toparon con una escena desoladora: el tradicional portón de ingreso se encontraba totalmente cerrado.

Ante esta situación imprevista, los empleados decidieron quedarse y presentarse de igual manera en las inmediaciones de la planta. El objetivo de esta medida fue dejar constancia legal y presencial de su total voluntad de trabajar, evitando así cualquier posible maniobra empresarial que busque justificar los despidos por abandono de tareas.

El conflicto por las indemnizaciones

Más allá del impacto emocional de perder sus puestos laborales, el conflicto central en estas horas radica en las condiciones de desvinculación. El reclamo del personal afectado es claro y contundente: exigen el pago del 100% de las indemnizaciones que por ley les corresponden por sus años de servicio.

Sin embargo, los trabajadores denuncian que la intención de la empresa es abonar únicamente el 50% de las liquidaciones finales, una propuesta que ha sido rechazada de plano y que tensa aún más la situación en las puertas del establecimiento.

Una postal que duele en la ciudad

La imagen de este lunes se ha convertido en una postal que golpea duro a Alta Gracia. Ver a los empleados en la vereda, muchos de ellos con décadas de antigüedad, frente a la fábrica que marcó a generaciones enteras, refleja la dura realidad que enfrentan estas 30 familias.

Texto Fabril no era solamente una fuente de empleo local; representaba una parte fundamental de la identidad y la historia productiva de la ciudad. Hoy, el sonido de sus máquinas se apagó, pero el reclamo de sus trabajadores recién comienza a hacerse escuchar en las calles.

Mientras las horas pasan, se aguarda la intervención de las autoridades laborales y sindicales para mediar en un conflicto que, por ahora, solo ofrece angustia e incertidumbre para casi una treintena de hogares altagracienses.

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