Trabajadores y pacientes advierten sobre serias dificultades en el servicio, con escasez de profesionales, guardias recargadas y áreas críticas como pediatría funcionando con recursos mínimos.
La situación del hospital local genera creciente preocupación tras conocerse testimonios que describen un funcionamiento al límite, especialmente en las guardias médicas. Según relataron, en algunos turnos solo hay dos médicos disponibles y una residente, lo que resulta insuficiente frente a la demanda, particularmente en jornadas con alta cantidad de emergencias y accidentes.
El escenario se agrava en el área de pediatría, donde aseguran que en determinadas guardias hay un único pediatra para atender a todos los pacientes. Esta situación no solo incrementa los tiempos de espera, sino que también pone en tensión al personal de salud, que debe responder bajo condiciones de sobrecarga.
De acuerdo a lo señalado, el día de ayer fue especialmente crítico, con un servicio desbordado que evidenció las falencias estructurales y la falta de recursos humanos. “Fue un caos”, resumieron fuentes vinculadas al hospital, en referencia a la acumulación de casos y la imposibilidad de dar respuestas ágiles.
Además, trascendieron reclamos por problemas internos en la organización de las guardias y en la cobertura de especialidades clave, lo que impacta directamente en la calidad de atención a los pacientes.




