Nicolás Quagliato es reconocido en Alta Gracia por su compromiso con los más vulnerables. Luego de una cirugía que lo dejó sin poder trabajar, necesita que la comunidad le devuelva un poco de lo que siempre brinda.
AGNoticias dialogó con Nicolás Quagliato, un joven barbero de Alta Gracia que se ganó el cariño de muchos vecinos por su constante trabajo solidario. Desde cortes gratuitos en merenderos hasta rifas y ventas de empanadas para ayudar a personas en situación de calle, su nombre se transformó en sinónimo de compromiso social.
En los últimos días, Nicolás tuvo que enfrentar una operación que lo obliga a estar al menos quince días sin poder trabajar. La situación lo dejó sin ingresos y lo llevó a replantear la rifa y la venta de empanadas que había organizado para asistir a un hombre en situación de calle. “Mi idea era comprarle zapatillas, ropa, comida y lo que le hiciera falta, pero ahora lo recaudado va a ir a mis gastos porque no puedo trabajar”, contó a este medio.




A pesar de este revés, Quagliato insiste en que su misión solidaria no se detiene: “No abandono los proyectos, me acomodo y sigo con el plan. Apenas me recupere voy a retomar con más fuerza. Quiero ayudar a mucha gente de la calle, siempre me gusta dar una mano”.
Conmovido por no poder cumplir con los merenderos a los que ya se había comprometido, pidió a quienes puedan que colaboren comprando rifas o empanadas. “Gracias a Dios la gente siempre se copa. Lo que me sobre de lo que junte, también lo voy a usar para ayudar a otros”, aseguró.
Su mensaje es claro: esta vez le toca a él recibir el respaldo que tantas veces ofreció. “Estoy muy sorprendido y orgulloso de la gente de Alta Gracia. Cuando nos unimos todos podemos hacer cosas grandes”, reflexionó.



