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La muerte del pequeño Teo sigue doliendo en el corazón de Anisacate

Un confuso episodio se vivió hoy en Anisacate, y es uno de los coletazos del impacto que aún hoy tiene en la sociedad la muerte del pequeño Teo, el niño que murió ahogado en la pileta de una guardería en Anisacate en enero pasado.

Ocurrió que durante esta tarde, vecinos de la vivienda donde funcionaba la guardería -algunos de ellos parientes del pequeño- observaron como dos personas allegadas directamente a las imputadas en el caso, estaban sacando los muebles y desocupando la casa donde ocurrió la tragedia.

Si bien los vecinos no hicieron nada como para molestar a quienes estaban en la vivienda, les hicieron saber su descontento con su actitud, a la que consideran de «encubridora» de la dueña de la guardería y de la otra persona que estaba a cargo de los niños. Ante esta circunstancia, y tal vez porque pensaron que las cosas podrían pasar a mayores (lo que no sucedió), una de las personas de la casa llamó a la policía. Un móvil se acercó por el lugar, y los uniformados dialogaron con los vecinos sin ningún tipo de inconvenientes.

De acuerdo a lo conversado por los vecinos con AGNOTICIAS, lo que más pone nerviosos a los cercanos a la familia es que la pareja de María Inés García Conde, dueña de la guardería e imputada por homicidio, es funcionario municipal, a cargo del área Deporte. «El vivía en esa casa, no podía desconocer que estaba la pileta y que la guardería no estaba autorizada a tenerla», dijeron allegados a la familia de Teo.

A todo ésto, también indicaron que «tanto María Inés García Conde como Mariel Sabich están viviendo en una cabaña que esta misma persona les consiguió por la zona de José de La Quintana», ya que se les habría tornado imposible seguir viviendo en Anisacate luego de lo sucedido.

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