AG Noticias
Altagracienses por el Mundo

La historia de Priscila: viajar, enamorarse y comenzar de nuevo en Brasil

La historia de Priscila: viajar, enamorarse y comenzar de nuevo en Brasil

En esta sección te invitamos a conocer las historias de aquellos altagracienses viviendo en diferentes partes del mundo. AGNoticias dialogó con Priscila quien dejó Alta Gracia para comenzar una nueva vida en Brasil, impulsada por una historia de amor virtual. Hoy combina su trabajo espiritual con tareas domésticas y sueña con volver a Córdoba para formar su hogar.

En AGNoticias la sección «Altagracienses por el Mundo» ya es un clásico de nuestro portal informativo. Un espacio dónde les acercamos los lectores historias de vecinos, amigos o familiares que dejaron su ciudad natal y que ahora están viviendo diferentes experiencias alrededor del mundo. En esta oportunidad, conocemos más a la altagraciense Priscila Bustos.

Para algunos, emigrar es una necesidad; para otros, una búsqueda. En el caso de Priscila, la decisión de dejar Argentina fue el resultado de una mezcla entre el amor, el deseo de independencia y el anhelo de explorar nuevas culturas.

«Siempre me gustó viajar y ser muy independiente», afirmó. Luego de haber regresado a Argentina hace seis meses, comenzó una relación a distancia con alguien que conocía desde Córdoba pero que vivía en Brasil. «Creo que fue eso lo que me impulsó, además de vivir una nueva experiencia en un país tan lindo como Brasil, que siempre me gustó por su naturaleza», recordó.

Antes de instalarse en Brasil —donde ya lleva un año y cuatro meses—, vivió durante un año en Chile. Aunque en ese momento la situación económica era favorable, no logró establecerse como quería. «La economía fue buena, pero igual no me alcanzó para acomodarme, y no estaba en buenas condiciones emocionales, así que decidí volver», explicó.

Fue esa combinación de aprendizajes, búsqueda personal y nuevos vínculos lo que finalmente la llevó a empezar una nueva etapa en tierras brasileñas.

Entre el tarot, el reiki y la limpieza en Florianópolis

Desde hace años, Priscila encontró en el reiki y el tarot no solo una vocación, sino también una forma de acompañar a otros, incluso a la distancia. Su recorrido profesional la llevó por Argentina y Chile como cocinera, pero hace aproximadamente siete años decidió enfocarse en su verdadera pasión: las terapias energéticas.

“Mis clientes son de Argentina, de distintos lugares, y muchos me siguen desde hace tiempo. Incluso cuando estuve en Chile, seguí trabajando con ellos a la distancia”, expresó con gratitud. Hoy, aunque vive en Brasil, sigue ofreciendo sesiones de reiki y lecturas de tarot cuando su tiempo se lo permite: “No es algo que hago todos los días, sino cuando me piden turno y puedo hacerme un tiempito”.

Actualmente, su sustento principal proviene de trabajos de limpieza en casas de familia y alojamientos temporarios. “Acá ser cocinera no está bien pago, pero con las limpiezas se nota mucho la diferencia”, admitió con honestidad. Así, entre energías, cartas y jornadas de trabajo intenso, Priscila sigue construyendo su camino con firmeza y dedicación.

¿Cómo es la realidad de conseguir trabajo y vivienda en el extranjero?

Emigrar implica un proceso de adaptación que varía según las circunstancias de cada persona. Para la altagraciense, tener una red de apoyo desde el inicio marca una gran diferencia al momento de instalarse en un nuevo país.

“Yo creo que es fácil cuando uno llega conociendo lugares, personas que te puedan dar una mano mientras conseguís trabajo”. En su experiencia, contar con un alquiler o un empleo asegurado antes de llegar puede facilitar enormemente la transición. Sin embargo, también reconoce que no todos tienen esa posibilidad: No es fácil para alguien que viene solo al principio, excepto que puedan hacer voluntariados hasta conocer más personas y lugares.

Para ella, establecer vínculos es clave en este tipo de procesos: “Es muy importante conocer personas, después te ayudan y te abren muchas puertas”. Así, resaltó el valor de las redes humanas como uno de los principales motores para lograr una adaptación exitosa.

Entre comidas caseras y portugués improvisado: cómo es el día a día en Brasil

Una de las cosas que más disfruta de vivir en Florianópolis es el entorno natural que la rodea. “Me gusta vivir acá por la cantidad de naturaleza y paisajes que no terminás de conocer nunca, siempre hay un lugar nuevo para donde ir”, contó con entusiasmo. Además, remarcó la calidez de la gente local: “La mayoría tiene una energía bonita, siempre intentan hacerte sentir en tu hogar”.

La adaptación a un nuevo país no siempre es sencilla, y para Priscila hubo aspectos que requirieron más tiempo que otros. Uno de los mayores desafíos fue el idioma. “Me costó adaptarme durante unos seis meses, todavía no hablo a la perfección”. En parte, esto se debió al entorno que la rodeaba: “Mi problema fue que al principio me juntaba con personas que hablaban español, entonces se me complicó para aprender”.

El clima en Florianópolis también le presentó sus particularidades: “Es súper loco, en un mismo día se pueden sentir las cuatro estaciones”, señaló entre risas. Y agregó: “Es muy cambiante y muuuuy húmedo, todavía no me acostumbré a tanta humedad”.

En cambio, la comida nunca fue un problema para ella. “Nos gusta experimentar y también cocinamos todos los días en casa, así que los sabores argentinos no se van”, explicó, dejando en claro que la cocina sigue siendo un puente con sus raíces.

Experiencias personales y consejos para aquellos que están pensando en vivir en otro país

Vivir en el exterior no solo implica adaptarse a nuevas costumbres, idiomas o climas, sino también descubrir qué aspectos de la identidad propia se vuelven más fuertes y valiosos. Para la joven, la confianza en sí misma fue clave para superar los desafíos que se le presentaron en cada etapa de su camino migrante.

“Yo a Chile viajé sin nada, tuve mucha suerte de que no me estafen con el alquiler, porque llegué sin conocer a nadie ni nada”, rememoró. A pesar de las dificultades, se apoyó en su intuición y en una actitud proactiva: “Creí en mí, hice de todo: de niñera, trenzas, limpieza… todos los días salía a entregar currículums”. Según relató, en comparación con Brasil, encontrar trabajo en Chile fue mucho más complicado.

En cambio, su experiencia en tierras brasileñas fue distinta: Acá en Brasil conseguí muy rápido, uno tiene que salir con ganas, animarse a hablar y trabajar de lo que consigan al principio, después se va acomodando todo. El testimonio de Priscila refleja cómo la actitud y la apertura pueden marcar la diferencia al momento de construir una nueva vida lejos de casa.

¿Volver a Argentina?

Toda persona que emprende un viaje para irse a vivir a otro país lejano y ajeno, lleva consigo en su memoria los recuerdos de los seres queridos que dejó atrás. “Extraño mis mascotas, mi familia y amigos”, reconoció, y recordó con ternura pequeños momentos cotidianos: “El paisaje desde la ventana de mi casa, mi patio, los mates con mi mamá a la mañanita, saludar a los vecinos”.

Lo que más le pesa con el paso del tiempo a la altagraciense, son esas costumbres simples: “Cuando te vas del país, extrañás las cosas simples… como que en todas las plazas haya un árbol bien grande para sentarse a tomar mates”, dijo entre risas y nostalgia.

Pensar en un regreso a Argentina es algo muy presente para Priscila, especialmente porque tiene claro dónde está su raíz. “Mi lugar en el mundo siempre va a ser Córdoba, ahí es donde deseo edificar mi casa”, aseguró con convicción.

Aunque hoy su realidad la encuentra viviendo en Brasil, no descarta volver, solo que deberá esperar un poco más: Ahora estoy embarazada, así que se aplaza un poco más, pero todo se va acomodando a su debido tiempo, expresó con calma. Su deseo de regresar no es solo un anhelo, sino parte de un proyecto de vida que sigue latente, esperando el momento indicado para concretarse.

nakasone