AG Noticias
Salud

El Hospital Illia crece, suma servicios y busca sostener un sistema cada vez más exigido

Tragedia en Despeñaderos: una mujer murió tras ahogarse durante la cena de Nochebuena

En diálogo AGNoticias, el director Esteban Alves y el vicedirector Marcos Romero detallaron cómo funciona el Hospital frente a un crecimiento de la demanda. Más de 400 personas circulan a diario por la institución, que trabaja sin pausas, suma profesionales y encara nuevos proyectos mientras busca sostener la atención en un contexto social y sanitario complejo.

En una recorrida realizada por nuestro medio, el director del Hospital Arturo Illia, Esteban Alves, y el vicedirector Marcos Romero compartieron la realidad diaria de una institución que funciona “los 365 días del año, las 24 horas” y que hoy enfrenta uno de los mayores niveles de demanda de su historia. Durante la visita, ambos directivos remarcaron los avances, desafíos y necesidades de un hospital que se mantiene en funcionamiento permanente.

Alves explicó que uno de los principales logros del último tiempo fue ordenar y optimizar la parte administrativa. Lo que permitió recuperar recursos y mejorar los circuitos internos. Esa reorganización era clave, porque la demanda creció de manera sostenida.

“Nuestra guardia hoy funciona prácticamente al doble del ritmo que tenía hace algunos años”, señaló. Mientras que antes atendían entre 70 y 80 consultas por día, actualmente el promedio es de 150, con picos de 200. Entre un 30 y un 40 % pertenece al área de pediatría, uno de los sectores más sensibles.

El contexto poblacional también influyó. El departamento Santa María es, según el último censo, uno de los que más creció en Córdoba. “Ese aumento se traduce directamente en más consultas y mayor presión sobre el sistema público”, agregó Alves.

A eso se suma la crisis del sector privado y los problemas de las obras sociales. Por esta razón, cerca del 40 % de los pacientes que llegan al hospital tienen obra social, pero igualmente se atienden allí ante las demoras o la falta de respuesta en el ámbito privado.

En total, entre consultorios externos y la guardia, entre 400 y 500 personas circulan a diario por el hospital, sin contar internación. La institución tiene 80 camas disponibles y una ocupación que varía mucho según las contingencias sanitarias.

Para sostener semejante movimiento, el hospital cuenta con un plantel de aproximadamente 400 trabajadores, incluyendo personal propio y servicios tercerizados. Alves destacó que se logró completar el equipo de guardia con cuatro médicos generalistas permanentes, además de psiquiatra, psicólogo, cirujano, obstetras, pediatras, neonatología y terapia intensiva.

“Estamos trabajando para protocolizar atenciones siguiendo estándares nacionales e internacionales”, indicó. Gracias a ese trabajo, el hospital recibió un reconocimiento nacional en Buenas Prácticas, una certificación que renuevan cada año.

Romero, por su parte, describió el rol de la conducción en un contexto sanitario siempre cambiante. “Estamos disponibles 24/7. Tenemos un horario formal, pero después cualquiera de los dos puede recibir un llamado por una urgencia edilicia o sanitaria”, señaló.

También remarcó que quien se acerca con un planteo siempre encuentra una respuesta, cuidando tanto al profesional como al paciente”.

El vicedirector recordó que el departamento creció de manera exponencial, y que muchas especialidades aún están en proceso de incorporarse. “Le pedimos paciencia a la gente. Estamos mejor que hace tres años, pero el flujo de pacientes es enorme”, explicó.

Ambos directivos coincidieron en la importancia del primer nivel de atención. Una instancia que permitiría reducir considerablemente la carga sobre el hospital. Alves detalló que programas nacionales como Sumar y Remediar dejaron de funcionar hace dos años, lo que golpeó fuertemente a los dispensarios y comunas.

“La provincia está tratando de cubrir esos vacíos, por ejemplo con la medicación para VIH, que nunca faltó”, destacó. Sin embargo, advirtió que la falta de contención inicial genera un cuello de botella: incluso personas con obra social o prepaga optan por acudir al Illia.

Sobre las quejas por demoras, Alves fue claro: Estamos dentro de un sistema sanitario saturado. No hacemos magia”. Recordó que en instituciones privadas de Córdoba hubo esperas de seis u ocho horas durante la contingencia del dengue. “Nosotros también hemos tenido demoras de cuatro horas, pero es parte de una realidad que afecta a todos”.

Finalmente, durante el recorrido con AGNoticias, los directivos mostraron proyectos en marcha, como mejoras edilicias, reorganización de áreas críticas y el trabajo en torno al tomógrafo y el mamógrafo. Herramientas fundamentales para diagnósticos rápidos y precisos. “La idea es seguir creciendo, ordenando y sumando recursos para poder estar a la altura de lo que la comunidad necesita”, cerró Alves.

nakasone